Recoge tus cosas.

1475 Words

Abby se dio cuenta de que su hija estaba siendo vencida por el sueño y se acercó para acariciar su cabello, sabiendo que ella estaba ahí, sana y salva, eso la ayudó a calmar sus nervios solo un poco. ‍‍‍‍‍‎ — ‍‍‍‍‍‎Escucha, Leana. ‍‍‍‍‍‎—dijo suavemente, acariciando el rostro de la niña. ‍‍‍‍‍‎—Si ves a tu amigo Paul otra vez, tienes que decírmelo, ¿de acuerdo? Nunca debes hablar con extraños sin decirnos. ‍‍‍‍‍‎ — ‍‍‍‍‍‎Pero no es un extraño, mamá. Es mi tío Paul. ‍‍‍‍‍‎ —Leana parpadeó confundida sin levantar su cabeza del hombro de su padre. La niña había aceptado esa mentira con una facilidad que aterrorizaba. ‍‍‍‍‍‎ Abby sintió que le faltaba el aire con la respuesta de su hija, pero Bastián intervino, su voz firme pero calmada. ‍‍‍‍‍‎ — ‍‍‍‍‍‎Pero, aun así, pequeña, debes decírno

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD