CRISTIANNO El sonido escandaloso de la música electrónica suena en el reproductor del auto y quiero meter mi cabeza debajo de la tierra ahora mismo si no apago ese maldito aparato. —Apaga ese estúpido equipo o voy a sacarte del auto Paolo. —Digo entre dientes sin despegar los ojos de la carretera. Espero un par de segundos, pero hace caso omiso a mis palabras e imita un gesto rockero con su guitarra eléctrica imaginaria en manos. Me detengo con brusquedad en un semáforo y le doy un golpe al reproductor que estoy casi seguro que no se apagó, por el contrario, lo he dañado con la fuerza de mis nudillos. — ¡Bájate del maldito auto! —Le pido, tan calmado como me permito. — ¿Qué mierda? —El parece descon

