Pov: Alexander Reed. Si hay algo que no puedo medir es la forma en que me entrego cuando alguien me importa. Es como si no conociera los puntos medios, doy todo o no doy nada. ¿Ese podría ser mi mayor defecto así como también mi mayor virtud? Las observo desayunar y no puedo dejar de sonreír. El amor de mi vida y la causante de mis desvelos y de que ahora me sienta tan bien, como si hubiera renacido. Las dos en el mismo lugar. ¿Puedo ser más afortunado que esto? No lo creo. Hoy en particular siento que hace demasiado tiempo no me despertaba así ni me sentía así. Realmente no sé si alguna vez me sentí como me siento hoy. — Ete, ete mamá —Amelia toma sus huevos, extendiendo un trozo que agarró con su manito para dárselo a Margot. — Mmm, qué rico. Come tú —toma un trozo de los huevos

