Celia: – ¿Cecilia? Dice el hombre que me hizo vivir un infierno. Lo miro de arriba abajo y ha cambiado mucho, tiene una barba más pronunciada, su cara se mira más mayor y está más gordo. – Por si no lo recuerda, mi nombre es Celia señor Cortés. Digo con una sonrisa tomando asiento. Él no deja de mirarme y niega varias veces. – Perdone señorita Álvarez, usted se parece mucho a una vieja amiga. Alzo las cejas. ¿– Es así? ¿Qué pasó con ella? Pregunto sin dejar de mirarlo. – Murió. Dice cómo si realmente lo lamentara... Que maldito. – Es una pena... Pero no vine a hablar de su.. Amiga, señor Cortés ¿Cuál es su propuesta? Hablo cruzando mis piernas como todo una diva. Ese estúpido me mira con deseo y se relame los labios... Asqueroso. – Señorita Álvarez si invierte en mi empr

