Cap:08
CELIA:
Observo como inmediatamente se coloca el cubre bocas para que no vea el rubor subir por su mejilla... Demasiado tarde, ya ví lo tímido que eres ja ja.
-Iré a hablar con Angel.
Dice alejandose de mí.
Si tan solo supiera que nada más soy puro bla, bla, bla... Nunca he estado con un hombre por voluntad propia, creo que pasaría vergüenza si algún día llego a acostarme con un hombre.
Mi pequeño Angel interrumpe mis pensamientos.
-Mamita, Máximo habló conmigo y me contó que serías su prometida hasta completar la venganza... ¿Te sientes feliz con eso?
Me pregunta preocupado.
Sonrío al ver a mi pequeño hombre preocupado, daría la vida por él, es mi mas grande amor, creo que las que son madres entienden este sentimiento.
-No te preocupes, tu mamita se siente feliz con eso.
Digo besando su mejilla y revolviendo su hermoso cabello, mi hijo es hermoso por donde quiera que lo mire.
-Si te sientes feliz entonces yo también lo soy... ¿Entonces Máximo será como mi padrastro temporal? Me pregunta con su mirada inocente.
Me siento mal por esto, ¿Que estoy haciendo? Mi niño solo tiene que ser feliz sin darle mente a nada de lo que está pasando.
Suspiro
¿-Te gusta la idea de que Máximo sea tu padrastro?
Le pregunto sin dejar de mirarlo.
El asiente emocionado
-Maximo es buena persona, además le gusta jugar conmigo, no como Hugo que se la pasaba molestandote sin descanso.
Habla frunciendo el ceño.
Sonrío y lo abrazo.
¿-Sabes que te amo? Le pregunto
-Lo sé mami, yo también te amo mucho.
Besa mi mejilla.
Se separa inmediatamente de mí.
-Mami, ya que Máximo es tú prometido lo he invitado a cenar para que se vayan acostumbrando y no parezcan extraños cuando estén delante de las personas, tienen que hacer todo bien si quieren tener éxito.
Lo miro con los ojos abiertos.
¿- Máximo va a cenar con nosotros? Pregunto como estúpida.
Mi niño me mira con una sonrisa.
-Claro que sí, vamos él nos está esperando en la sala.
Habla halandome tras él.
Entonces me doy cuenta de algo, aunque traté de dar todo de mí, a mí hijo siempre le hizo falta la figura paternal... No quiero que se encariñe demasiado con Máximo y luego acabe sufriendo.
Llego a la sala arrastrada por Angel y observo a Máximo sentado en el sofá muy relajado con el cubre bocas puesto.
-Angel me invitó a cenar, espero que eso no te moleste.
Dice sin apartar los ojos de mí.
-Por supuesto que no, debemos acostumbrarnos más para que sea creíble toda esta farsa... Por ahora iré a tomar una ducha, bajo en unos momentos.
Digo para subir la escalera e ir a mí habitación.
Allí hago todas mis necesidades y me tomo un largo y refrescante baño.
Entro a mí enorme closet y me coloco un vestido casual de rosas, junto a unas sandalias muy cómodas.
Dejo mi hermosa cabellera negra suelta, me echo un poco de perfume y listo.
Me miro nuevamente al espejo luciendo muy natural y bella como siempre.
Escucho unos toques en mi puerta.
¿-Si?.
-Señora, la cena está lista.
Escucho la voz de unas de mis trabajadoras.
-De acuerdo ya bajo. Digo para darme una última mirada en el espejo.
Al bajar observo como Máximo y Angel platican como dos adultos y sonríen en complicidad.
Cuando llego frente a ellos hacen silencio.
¿-Que? ¿Acaso hablaban de mí?
Digo alzando las cejas.
-Claro que no mamí, solo le contaba a Máximo algunas anécdotas de mi pasado.
Dice desviando la mirada.
Miro a Máximo al darme cuenta que Angel no me dice la verdad y él solo se encoge de hombros.
-Cosas de hombres. Dice restándole importancia.
Los miro desconfiada pero no agrego nada y nos dirigimos al comedor para cenar.
Mientras cenábamos me sentía recluída, Máximo y Angel hablaban como dos adultos que se conocían de hace años, mientras yo los observaba sintiendo grandes celos de como Máximo me quitó la atención de mi pequeño... Si soy una madre muy celosa.
-Cuándo entre nuevo a la escuela todas las chicas daban la vida por mí, soy el mas hermoso de la escuela entera.
Dice con su aire de arrogancia Angel.
-Me pasó lo mismo, incluso tenía que esconderme de esas chicas acosadoras que eran muy molestas, no las soportaba.
Dice Máximo mientras termina la cena. (Claro sin el cubre bocas)
-Si, lo que tenemos que pasar por ser guapos.
Dice mi hijo y los dos suspiran como si eso fuera una carga... Esto es el colmo.
¿-Que me dices de tí Celia? ¿Tuviste muchos admiradores? Pregunta Máximo acordandose de mi existencia.
Iba a responder encogiéndome de hombros, pero Angel se adelanta.
-Ni te imaginas, mi madre podría poner una floristería si se lo proponía, a diario llegaban muchas rosas de sus admiradores. Dice mi pequeño con una sonrisa traviesa... ¿Que está pasando aquí?
¿-Es así?
Me mira alzando las cejas Máximo.
Finjo no darle mucha importancia.
-Aparte de ser hermosa... Fui la más inteligente de mi clase, destacaba en todo.
Digo con humildad fingida, terminando mi vaso de mi jugo.
¿-Fuiste la mas inteligente?
Me pregunta sin despegar la mirada de mí.
-Así es, me gradúe con honores.
Digo orgullosa de mi gran esfuerzo y horas incontables sin dormir.
Máximo solo sonríe y puede ver de donde Angel sacó ese ego tan grande, su madre es una mujer bella y segura de si misma.
-No lo dudo, lo has demostrado en tu empresa que cada día crece mas, estoy seguro que muy pronto serás conocida en el mundo entero.
Sonrío.
-Esa es la meta, pero antes de eso tengo que limpiar el camino por ciertas alimañas. Digo apretando los puños.
Luego de platicar un poco más, Máximo se retira, prometiendole a mí hijo volver pronto para echar otra partida.
Cuándo estamos Angel y yo solos.
-Mami iré a descansar, que tengas buenas noches.
Dice abrazandome y besando mi mejilla.
-Gracias tu igual que tengas buenas noches. Hablo devolviendo el abrazo y el beso.
Mi niño se retira y yo me quedo sola en el gran sofá.
-Señora, Patricia llamó hace unas horas, dijo que cuándo no estes ocupada que la llamaras.
Me habla la nana de Angel.
Asiento agradeciendole.
Tomo mi celular y llamo a Patricia.
-Pensé que ya no llamarías.
Dice la mujer que es como mi madre detrás de la línea.
-No digas eso Patricia, estaba algo ocupada. Digo estirando mi cuerpo.
-Si lo sé, estabas con el gran Máximo Cooper... Y dime ¿En verdad es una bestia? Me pregunta con curiosidad.
Sonrío
-Mas bien un cordero, no es nada como los medios informan, aunque claro se mira muy frío e imponente detrás de ese cubre bocas.
-No lo puedo creer... ¿Ya viste su rostro?
-Asi es.
Digo dejando escapar una risita.
¿-Es guapo?
Pregunta.
-Como no tienes idea... Aunque me imagino que no es para esto que quieres hablar conmigo Patri ¿No es así?
-Siempre directa Celia... Victor Cortes se ha comunicado conmigo esta tarde.
Un silencio de unos segundos se formó tras la línea.
¿-Te ha dicho que quiere?
Pregunto frunciendo el ceño.
-No exactamente, pero al parecer su empresa ha tenido una recaída y quiere que inviertas.
Levanto las cejas con una sonrisa escalofriante.
-Entonces al parecer nos veremos antes de lo esperado.