ALEX Escuchar ese chillido de Emilia me apretó el pecho y el estómago al mismo tiempo, algo no estaba bien. Me acerqué con cautela a la puerta que estaba entreabierta y lo que vi me dejó sin aliento. Nuevamente ese enfermo de Robert, pero lo más terrible era ver la escena de Emilia. Amarrada, con sus ropas rasgadas, su labio con sangre y su mejillas hinchadas quizás por golpes..me cegué, no pude seguir mirando y mi lado racional dejó de funcionar. Me abalancé sobre él y lo derribé con mi cuerpo. En el suelo y encima de él comencé a golpearlo. - Eres un maldito, acaso no puedes entender que no te quiere? Te dijo que no?!!! .- le grito exasperado, mientras Robert no es capaz de responder. Yo estaba como en un trance, vuelto loco, sentía tanta rabia, tanta impotencia que la estaba de

