Rienda suelta a los placeres

1782 Words
Terminé la universidad y me titulé con muy buenas nota. Esto me permitió ser contratada por una de más empresas más de inversiones más reconocidas del país, Investor C&B. A diferencia de la universidad, decidí no mezclar lo personal con lo laboral, por lo que para liberar el estrés y rendirme a mis deseos más oscuros, comencé a frecuentar un club amo-sumiso. Me costaba encontrar pareja para encuentros, porque a mi me gustaba dominar, me encantaba el bondage. Usar esposas, cuerdas, antifaz, uf, realmente es lo mío, de solo pensarlo me excito. Pero al ingresar al club, la mayoría de los sumisos buscan una experiencia b**m completa, pero las fustas y los azotes no iban conmigo. Por esto llegué a un acuerdo con la chica dueña del club. Cuando llegarán hombres nuevos dispuestos a conocer este mundo, pero sin experiencia previa, ella me los reservaría, o sea, yo sería como su primer escalón para acceder al b**m completo. Iba una vez por semana al club y siempre tenía a algún chico guapo esperando por mi. Hoy era viernes, era día de club, me despedí de mis compañeros de trabajo, pero en particular de mi amiga Sandy, ella es mi amiga desde la universidad y la única que conoce todo mis secretos. - Vaya, te veo entusiasmada -me menciona con una sonrisa torcida.- - Sí, ya estaba ansiosa. Me encantan los viernes y sobre todo cuando hemos tenido semanas de mierda como esta. Necesito liberar esta tensión. - Está bien Emi, pero piensa que esos hombres también quieren liberar tensiones. No seas tan mala. - y eso lo dice porque la semana pasada le conté sobre un chico que me desobedeció durante toda la hora que duró nuestra sesión, por lo que lo castigué y no lo dejé correrse, claro que yo ya lo había hecho dos veces. - Ay Sandy, creo que vivir con tu novio te ha vuelto muy blanda. Además, quién te asegura que no liberen tensiones?. Claro, no lo hacen delante de mi, pero cuando muy uno no sabe. - Eres incorregible, Emi. - solo le sonrío de vuelta.- está bien, ve y cuídate, recuerda enviarme tu ubicación. - Me abraza y me da un beso en la mejilla. Yo le corresponde su abrazo. Quiero mucho a mi amiga, con ella es con la única con la que puedo ser yo misma, es la única que no me juzga y se preocupa por mi, por eso siempre me pide que le mande mi ubicación, pero ante todo somos mujeres y debemos protegernos mutuamente. Me voy a mi apartamento y me visto para salir. Me pongo un corsé n***o con aplicaciones de cuero. Un short de cuero también que marca mi culo mostrándolo más perfecto aún. Tomo mi abrigo para tapar mi atuendo y salgo de ahí. Llegó al club a las 9:00 pm, saludo a Cristina, la dueña del club. Ella es increíblemente hermosa, sexy, sensual, cualquier hombre quisiera estar con ella, los he visto como babean, el problema para ellos es que Cristina prefiere a ellas. - Ey guapa! Cómo anda hoy? - Bien Cris, esperando un poco de diversión esta noche. He tenido una semana pesada, así quebastante ansiosa. - Pues, parece bien porque tengo a alguien para ti. -se inclina sobre la barra y me señala una mesa en la que veo a chico que se ve algo incómodo mirando para todos lados. - Él es antonio, vino el martes y preguntó para iniciarse en club. Nunca antes lo ha hecho, pero está bastante nervioso. Le conté sobre ti y ya lleva más de una hora esperándote. -Una sonrisa lujuriosa se dibuja en mis labios. El llevar esperando una hora por mi me hace sentir en las nubes, pero también me dio una idea. Me acerco a la mesa caminando lenta y seductoramente. Veo que levanta su cabeza y hace contacto conmigo al tiempo traga grueso. -vaya, si que está nervioso- susurro. - Hola, eres Antonio? Me dijeron que me esperabas - eeh..s si, q quiero de cir, estoy esperando a Emilia. -Dice tartamudeando al mismo tiempo que me mira de reojo y una sonrisa seductora aparece en mis labios. - Diosa Emilia para ti. -lo veo sonrojarse como tomate y abrir sus ojos con una luz de ilusión.- estás listo para mi? -pregunté sin dejar de sonreír.- - sss si, eso cr creo. -dice tartamudeando nuevamente. -Ok, ven comigo. Sígueme. -preferí llevármelo rápidamente, porque si seguía tartamudeando no iba a lograr iba a terminar volviendo a mi apartamento y llena de tensión. Una vez adentro de la habitación privada procedí a explicarle mis normas. - Sé que eres nuevo en esto y por eso seré amable contigo, pero debo advertirte qué hay cosas que debes hacer: 1. Cada vez que me hablas debes llamarme diosa -esto nunca lo había hecho, pero así es como me hizo sentir al volver por hoy y esperarme por más de una hora.- 2. Me gustan las respuestas hiladas, no quiero tartamudeos. 3. Debes hacer exactamente lo que te solicito Estás de acuerdo? -pregunté seriamente.- - Sí, Diosa - vaya, me gusta, aprende rápido.- - Bien! Quítate toda la ropa y tiéndete en la cama - le ordené mientras me dirigía al cajón de utensilios para sacar unas esposas y un antifaz. Me acerco a la cama, él ya está desnudo y veo un m*****o que promete una buena sesión, haciendo que mi humedad comience a aparecer por la anticipación. Me agacho y esposo sus manos por sobre su cabeza. Una vez terminado, le paso el antifaz por la nuca y tapo sus ojos. - cómo estás? Cómo te siente? - me interesa que esté bien, ya que lo contrario no podré disfrutar de su completa erección. - Estoy nervioso Diosa, pero también excitado y ansioso por empezar. Mientras responde saco toda mi ropa y me siento a horcajadas sobre él, sintiendo como su pene va aumentando de tamaño cada vez más. - Buen chico! Ahora abre la boca -me obedece de inmediato y sin dudarlo introduzco mi seno, el cual al reconocerlo comienza a succionar como desesperado. - Deténte! - le habló de manera autoritaria.- te dije que solo harás lo que yo te diga. Comenzarás a hacer círculos con tu lengua en mi pezón. -el lo hizo de inmediato y Dios! Qué bien se sentía. Miro sus manos y veo cómo las retuerce para liberarme de las esposas para tocarme.- - Relaja las manos, Antonio. -dijo entre gemidos por la excitación que me provoca su lengua en mis pechos. -todo a su tiempo. Ya podrás tocar, te lo prometo. - Diosa, es que tú tetas saben muy bien y muero por tocarlas. Son las mejores tetas que he podido probar. -sus palabras me excitaban y aumentaban mi sensación de diosa erótica. - mmm te ganado en nuevo premio - oh diosa, me dejarás tocar? - Aún no, pero podrás probar más. Y así sin más, me senté en su boca para que me comenzara a darme placer. -primer moverás tu lengua haciendo círculos en mi c******s, luego me follarás con tu lengua y realizarán ambas cosas intercaladas. -Sí diosa. Por favor corrígeme si no es lo que quieres. -Dios! Este novato sí que me gusta. Comenzó a mover su lengua según mi instrucción, haciendo movimiento circulares en mi c******s mientras yo me dejaba llevar. Luego comenzó a meter tu lengua a una gran velocidad, cómo si fuera su polla. Unos minutos después comencé a sentir que mi vientre se estremecía y mis piernas comenzaban a temblar. Sin darle más vueltas, decidí soltar un buen orgasmo que terminó por mojar gran parte de su cara. Me levanto mientras calmo mi respiración y lo miro mientras él se pasa la lengua para tomar todos mis fluidos. -Diablos, eso si que es sexy.- - Diosa. Eres demasiado exquisita. Tu sabor es la mejor miel que he probado. Por favor, dame más. - mmm, lo estás haciendo muy bien, Antonio, pero quiero saber cómo sabes tú también. Tomó su m*****o con mis manos y agacho mi cabeza para tomarlo con mis labios. - Joder! Estoy en puto cielo Diosa. oh por favor no pares!!. -y aún no pensaba hacerlo.- Comenzó a succionar de arriba a abajo, deteniéndome en su glande, succionando bien esa zona. Lo escucho gemir, sé que eso les gusta. Comienzo a moverme más rápido hasta que siento que falta poco para que se corra. Me paro y me alejo - No, diosa por favor, déjame correrme. Dime lo quieras y lo haré. - Shhh.. por supuesto que lo harás, te haz portado muy bien y será tu recompensa, pero antes debes hacer que me corra yo una vez más. -comienzo a soltar las esposas y le quito el antifaz. Parpadea un par de veces para acostumbrarse a la luz.- -Diosa, dime qué quieres que te haga y lo haré. Quiero, no, necesito correrme. -le sonrió con lujuria.- - Quiero que me penetres profundo y duro, mientras con una de tus manos acaricia mi c******s en círculo y con tu boca tomarás mi pecho tu lengua hará movimientos circulares. - Claro Diosa! -Me acuesta en la cama, toma su pene mientras se posiciona en mi entrada.- espero cumplir tus expectativas. Comienza a introducir su pene mientras lleva su mano a mi c******s haciendo movimiento circulares. Cierro los ojos y echo la cabeza hacia atrás disfrutando de la sensación. Una vez que su m*****o estaba totalmente dentro de mi, reclina un poco su cuerpo y lleva mi pecho a su boca, realizando exactamente lo que le solicité. No puedo evitar gemir cada vez más alto, mientras me penetra con fuerza, hace maravillas con su mano y su boca. Siento como una sensación de arremolina en mi interior. Mi espalda se curva mientras mis gemidos son cada vez más fuertes anticipándose a mi explosión. - Mierda Diosa, voy a correrme. No puedo más! - Hazlo! -le digo entre un gran jadeo mientras yo exploto en placer y siento mi cuerpo suspendido en el aire. Me da dos estocadas más y siento como se derrama en mi interior. Calmamos nuestra respiración y comienzo a vestirme para irme a casa. Es mi rutina después de cada sesiones. - Diosa! Esto fue increíble! Podrías convertirte en mi diosa? - al ver que me detengo y lo miro con seriedad, continua.- puedo ser tu esclavo, haré todo lo que me digas! - mmm..tendré que pensarlo. -digo con una sonrisa pícara mientras continúo arreglando. - Déjale tu número a Cristina y si me decido, te llamaré. Espero que disfrutes tu noche. -sin más salgo de la habitación y me voy a mi apartamento con una gran sonrisa.
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