La Deuda de Honor

1285 Words

La respiración de Caterina se volvió un poco más lenta. El recuerdo de esa noche regresó a la cabina del auto con una nitidez espantosa. Recordaba perfectamente haber entrado a la sala, ver la escena y sostenerle la mirada a Marcus con el corazón hecho pedazos pero la frente en alto, diciéndole esa frase que lo había sentenciado: "Mientras yo salvo la empresa, tú te diviertes". —Me dijiste que mientras tú salvabas el negocio, yo me divertía —murmuró Marcus, con la mandíbula temblando de rabia contenida hacia el hombre que solía ser—. Y tenías toda la razón del mundo. Yo era un niño rico jugando a ser peligroso en los salones de Madrid, mientras tú, en silencio, mantenías el mundo girando con tus propias manos. Te pido disculpas, Caterina. Sé que mis palabras no arreglan la basura de hombr

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