Capítulo once Aunque yo este en el salón, mi mente está en ese lugar y en todo lo que me dijo él. Doy un largo suspiro y enfoco mi atención a la profesora de biología quien está explicando algo que supuestamente todos deberíamos saber, el código genético. —¿Me entendieron? ¿comprendieron? —nos mira fijamente hasta que quita su vista y camina hasta el pupitre —para el lunes resuelvan las páginas ciento quince a ciento dieciocho del libro, y crean grupos para las charlas que dicen en el libro, el ejercicio será dentro de cuatro días —toma sus cosas y sale del salón. Genial, ¿ahora con quién voy yo? —¿Amiga? —una niña se me acerca —¿Tienes grupo? —niego y ella sonríe —¡Hey! Vamos con Irina —junto mis cejas. Pero que rápida soy escogiendo grupo. —¿Y cuál es el tema? —ella se encoge de

