Capítulo veintitrés Capítulo +18. ************************************ Su tacto quema en mi piel y cada vez que deja sus besos puedo sentir que estoy en el jodido cielo. Abro un poco mi boca y dejo que juegue a su gusto con mi lengua mientras que mi respiración agitada manda pulsaciones constantes a mi femineidad. Gimo cuando siento una de sus manos viajar hasta mi húmeda intimidad —que mojadita—susurra contra mi oído. Sus dedos se deslizan de arriba a abajo y se detiene justo en mi clítoris, presiona suavemente y todo el calor de mi cuerpo se sitúa en esa zona, alza mi camisilla y con su mano libre acaricia mis pezones, baja un poco y se lleva uno a la boca haciéndome retorcerme de placer. Esto es más que placentero. Cierro mis ojos disfrutando de su cálida boca al rededor de mi p

