Capítulo 7. Carta 2

1604 Words
Eloise POV Abro mis ojos, y ni siquiera me doy cuenta der donde me encuentro, pero estiro mis brazos, al hacerlo me percato que no estoy en mi humilde y sencillo departamento y que no estoy usando mi pijama de starwars, no soy fanática solo que era el pijama más cómodo que encontré y la verdad es mi favorita, no me da ni frío ni calor, en su defecto, estoy usando un camisón de satín blanco, con encaje y unas bragas diminutas, abro mis ojos enormemente, pues no recuerdo haberme vestido. Flashback Siento como mis piernas comienzan a flaquear ante sus caricias, así que llevo mi mano a su nuca, para sostenerme, mientras continúo dándole entrada en mi cuello, cuando siento su m*****o en mi trasero, y él tomándome de la cintura, otra vez con ese movimiento simulando suaves embestidas, que hace que pueda perfilar bien su anatomía, mis jadeos y gemidos aparecen, mi intimidad comienza a llorar, la siento contraerse, entonces me toma en sus brazos y me lleva hasta mi cama, me sienta y él se hinca metiendo sus manos bajo mi falda, me hace levantarme ligeramente para sacar mis bragas, las termina de sacar de mis pies y las pone en su nariz empuñadas en su mano, eso me hace estremecer, verlo olfatear con los ojos cerrados. Se levanta y me besa, apasionadamente y profundo, hasta hacerme recostar, baja su cara a través de la ropa rozando su nariz y boca en mi cuerpo, son sus manos me levanta la falda, y toma mis tobillos y los levanta, hasta hacerme doblar las rodillas, mi falda ya está hasta la cintura, estoy expuesta a él y lo siguiente que me hace, explota mis sentidos, nadie lo había hecho, bueno nunca había hecho nada con nadie, a excepción de un pequeño juguetito que me había comprado, mi experiencia llega a besos y roces y sí he tocado algo de piel, pero hasta ahí. Con su boca toma mi sexo, hunde su lengua y estruja su nariz, juega, hurga, presiona, succiona y muerde ligeramente mi clítoris, así me ataca, provocando el arqueo de mi espalda y el pataleo de mis piernas, quieren cerrarse, no porque no me guste, sino por el placer que es incontrolable, no puedo percibir el tiempo, me he perdido, y más cuando estoy llegando al orgasmo, lo tomo de la cabeza la acaricio, algo posesiva e insistente para que no se detenga, me arranca un grito de liberación que hace tensar todos los músculos y me hace perder la conciencia, sigo casi despierta, pero mi cuerpo no puede moverse, y mis párpados cerrados, y es ahí donde me quita toda la ropa, me coloca otra y me acuesta en la cama y me dejo llevar al reino de los sueños por Morfeo, sola, en mi cama. Fin del Flashback Cubro mi rostro con mis manos de la vergüenza, y golpeo la cama a los costados con mis manos, percatándome que de un lado hay algo, veo una nota y una carta. Hermosa: Puedo decirte infinidad de cosas, como gracias por dejarme probarte, gracias por el maravilloso orgasmo que me regalaste en mi boca, no te avergüences de lo que sientes, jamás, lee bien, jamás, te reclamaré ni pensaré mal de ti, así que no lo hagas tú. Te dejo la segunda carta, la debes de leer ya que hayas tomado posesión de la casa, bueno creo que ya vamos en un 80% de eso me he encargado, tu departamento está vació las cosas están en la cochera para cuando quieras ir a verlas y tomar la decisión de qué hacer con ellas, el departamento ya lo he puesto a la venta, y ya está liquidada la hipoteca, también ya está puesta a la venta la casa de tu madre, y puse una enfermera al cuidado de tu padre, aunque no la ha dejado entrar a toda la casa, solamente a la sala, pero bueno lo están cuidando, además de que le están dando información de varias residencias, está dispuesto a visitar algunas, ya vio que es enserio tu decisión. Cuando ya estés lista lee la carta, y te espero para desayunar, en espera del siguiente paso.                         Atentamente: tu fiel esclavo, y adicto a ti. Alexandre ♥ Tomo la nota contra mi pecho, este hombre me está enamorando, sino no es que ya lo ha hecho, tanta cosa hermosa no es normal, así que como todo en mi vida tengo que estar preparada para caer al fondo, solo espero caer como gato, y tener sus siete vidas. Así como estoy tomo la segunda carta y la comienzo a abrir, pero hago una pausa, me levanto, tomo una bata que supongo combina con mi camisón, y salgo de mi cuarto descalza para ir al cuarto de mi abuela, toco primero, no vaya a haber alguien, abro despacio esperando no encontrar a nadie, y así es, cierro y me dirijo cerca de la ventana hay un sillón que me recuerda a ella, y su cuarto huele a ella, ¿Cómo es posible que después de tanto tiempo y una sola vez aún lo recuerde?, ahí, sintiéndome más cerca de Agatha comienzo a leer la carta. Querida Eloise: Espero y las condiciones que he estipulado no hayan sido algún impedimento para tu felicidad, sino todo lo contario. Espero que hayas descubierto las cualidades de Alexandre hijo, como yo lo hice con su padre, son cortados por la misma tijera, aunque sospecho que el hijo es más apasionado, pero los dos entregados a su trabajo y a lo que aman. Bien espero que también ya estés instalada en la casa, dispuse un cuarto para ti, te preguntarás por que puse a un lado el cuarto de Alexandre hijo y porque están comunicados. Bueno pues por algo muy simple, él se convertirá en una persona muy importante para tu negocio, y para ti, y sé que habrá días en los que necesites un apoyo, un abrazo, un oído o hasta una caricia para volver a la realidad, sin ser juzgada por nadie, eso solo lo irás descubriendo tu sola. Y en cuanto a Alexandre padre, le debo todo lo que soy, inclusive todo el amor que tenía, nunca pude corresponderle como quería y merecía, pero yo había tomado decisiones antes de conocerlo, tenía un marido, un hijo, legalmente me divorcié, pero en mi corazón había mucho por reconstruir y no me alcanzó la vida. No permitas que te suceda lo mismo, ama, desea, entrégate y permite recibir lo mismo de alguien a quien tu consideres, qué más quisiera que fuera Alexandre, él fue como el hijo que me fue arrebatado. Ahora es tiempo de que conozcas un poco más acerca de la mansión, antes de iniciar tu entrenamiento, dale la carta a Alexandre para que la lea.   Alexandre: hijo de mi alma, gracias por todo lo que haces para mí, espero y tu amor sea correspondido y todo fluya de maravilla. Ahora es momento de ir a mi despacho de la casa, e introducir a Eloise en el mundo de la liberación y expresión s****l sin tabúes, ni recriminaciones, en el encontraras en el cajón de mi escritorio una carpeta que te puede ayudar a introducirla al tema. Deja que explore primero en ella misma, enséñale mi colección de juguetes, están en mi cajón especial de mi recámara. Y trátala con cariño y amor, sé que lo harás, solo lo recalco. Agatha. P.D.: Mente abierta y tranquila.   Cada día sus cartas son más misteriosas, y me llenan de dudas, unas se van aclarando y otras no, esta intriga me hará comer mis uñas o jalarme los cabellos, me levanto un poco molesta por no comprender, cuando estoy caminando por el pasillo, Alexandre está llegando en el último escalón, por lo que nos encontramos de frente, el me ve de la cabeza a los pies y yo solo ladeo la cabeza sin comprender que ve, hasta que me percato que sigo en camisón y mi bata no la traigo amarrada, son solo la sensación de su mirada mis pezones comienzan a endurecerse y mi intimidad a contraerse, más cuando lo escucho decir buenos días y relamerse la boca. Nuestras miradas continúan, así que le entrego la carta- También quiere que la leas- sin quitar la vista en mí, la toma, le da un vistazo rápido y regresa la vista a mi cuerpo, ahora ya no me tapo, disfruto su vista lasciva sobre mí, es como si me estuviera acariciando. Me toma de la mano y me lleva bajando las escaleras, intento detenerme, pero es en vano. -Oye, es que aún no estoy vestida- hago una pausa- deja me visto para desayunar, tengo hambre, pero no estoy presentable- sin voltear a verme me contesta- no importa, nadie te juzga y para mí, te prefiero así, con tus atributos provocándome. Además, para lo que quiere Agatha que aprendas hoy, es la mejor vestimenta- me deja sin palabras hasta que llegamos a la cocina, encontrándome con Alexandre padre, que observa pícaramente a su hijo y a mí me da una sonrisa tierna. Terminamos de desayunar, algo ligero después de la fruta, estoy disfrutando de mi vaso de leche, cuando me toma de la mano y me hace levantarme, se despide de su padre, hago lo mismo, sin saber qué y porqué y me lleva a una puerta de madera, muy hermosa. El despacho supongo, y es ahí donde me sienta en un sillón, y coloca una carpeta que acaba de sacar de un cajón del escritorio con un letrero que dice: La mansión Fayolle, y los secretos detrás de ella.
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