Llego al resturante que me ha indicado Francia, un par de minutos tarde. - Lo lamento, tuve un pequeño problema con un imbécil antes de salir...- De sólo recordar la visita sorpresa que recibí hoy, se me revuelve el estomago. Amestica fue a amenazarme a mi oficina. "- Si vuelvo a enterarme que dormiste en la casa de mi novia, ya no seré amable!- De verdad me parece divertido. - Mira, Amestica... para tu mala suerte, soy el padre de la hija de tu novia y si mi hija se enferma o me necesita o quiere verme, no voy a pedirte permiso y si no te gusta, bueno, puedes pedirle a Anaís que me entregue la custodia de mi hija y así evitas ver mi cara, que tanto te atormenta... Ahora, si ella no acepta, créeme que lo haré cada vez que lo considere necesario. Y tú, no lo vas a impedir.- Esta rojo de

