-Está bien- respondió Kyungsoo mirando hacia el suelo con un leve color rosado en sus mejillas, de que le serviría negarse si de todas formas Jongin se metería en su camilla como la noche pasada.
Jongin le sonrió y se hizo a un lado de la cama metiéndose dentro de las sabanas, haciéndole espacio.
-Definitivamente pareces un niño pequeño-se burló el mayor mientras iba a apagar la luz de la habitación, el moreno guardó silencio, lo que se le hizo extraño a Kyungsoo, que pensaba que se pondría a la defensiva, pero en vez de eso solo lo observaba atento.
El más bajo se quitó los zapatos y la chaqueta, se sentó en el borde de la cama y sacó su celular poniendo una alarma a las seis de la mañana para que al día siguiente tuviera tiempo de bañarse y arreglarse correctamente, también tenía que ir a casa y recoger el material del día.
-Hyung, apaga ese celular, la luz es molesta-
-Ya voy- dejó el aparato sobre una mesita al lado de la cama, se recostó en la cama arropándose con las sábanas y se puso de medio lado dándole la espalda a Jongin -Buenas noches-dijo mientras cerraba los ojos, pero Jongin no quería dormir aún.
Se acercó lentamente hasta pegar su cuerpo al del más bajo ocasionándole un temblor en todo el cuerpo, Kyungsoo abrió los ojos por la sorpresa de la cercanía y sintió un calor en sus mejillas cuando las extremidades de Jongin se abrazaron a su cintura.
-Hyung-susurró el moreno en su oído, con una voz más profunda de lo normal, el corazón de Kyungsoo latía con fuerza abrumadora y luchaba por contener su respiración que empezaba a agitarse -Hyung- no se atrevía a responderle, pensó que lo mejor sería que Jongin creyera que estaba dormido así dejaría de actuar de esa manera, pero no lo hizo porque él sabía perfectamente que estaba despierto-Hyung si no me respondes te morderé el cuello- Amenazó apretando el pequeño cuerpo de Kyungsoo contra el propio.
-¿Qué quieres?- el mayor intentaba sonar lo más tranquilo posible, lo cual era todo un desafío al tener a Jongin respirándole sobre el cuello, abrazándolo de esa manera.
-No tengo sueño, no quiero dormir aún-
-¡Jongin por favor! Mañana debo levantarme temprano, si no quieres dormir ve a jugar a otro lado-
-¿A dónde puedo ir a jugar? Estoy en un aburrido hospital, solo me queda jugar contigo-Jongin extrañaba poner a Kyungsoo de esa manera, era interesante e impredecible, pero ahora había decidido no hacer esa clase de provocaciones para su propósito inicial, es más, ya no le importaba mucho, ya no quería que lo entendiera solo que estuviera a su lado, parecía que sus planes habían tomado un rumbo inesperado.
-Jongin te dije que no me molestaras más- Kyungsoo se molestó un poco, no le gustaba que Jongin se burlara de él de esa manera, aunque el menor no se estaba burlando, solo estaba jugando.
Kyungsoo se removió entre sus brazos intentando alejarse de él y salir de esa cama, no lograba soportar ese ardor en las mejillas que le notificaba su vergüenza, pero en un movimiento rápido el más alto lo tomó por los hombros y lo hizo girarse para mirarlo a los ojos y le agarro las manos para que no intentara escapar.
-Hyung, ¿En serio me ves como si fuera un niño?- inquirió mirándolo fijamente, como intentando sacarle las respuestas de lo más profundo de su alma.
-No eres un niño, pero te comportas como uno-Kyungsoo a veces se sorprendía de su autocontrol, pese a estar completamente nervioso y con el corazón agitado podía responder con tranquilidad, pero en parte la oscuridad del lugar lo hacía sentirse menos incómodo ya que sus mejillas sonrosadas no serían notadas y no se avergonzaría frente a Jongin.
-Entonces… ¿Qué soy yo para ti? ¿Me ves solo como un alumno?- oficialmente Jongin había enloquecido, nunca le había importado realmente como lo vieran los demás pero deseaba que el mayor no lo viera solo como un alumno más, ¡estaba loco!, estaba empezando a aceptar que Kyungsoo le gustaba, por eso hacía esa clase de preguntas.
Kyungsoo no había tenido tiempo para pensar en ello antes, pero la pregunta siempre había rondado en su cabeza ¿Qué era para él ese chico extraño y problemático? No podría ser solo un alumno, desde hacía mucho tiempo que no era solo eso, el chico siempre había generado en su cuerpo reacciones que le avergonzaba nombrar pero esos latidos desbocados de su corazón, el temblor en el cuerpo y el sudor en la manos no podría provocarlo un alumno, no era correcto, ni normal.
-Tu… me dijiste que no te viera como un alumno porque querías que te ayudara con algo ¿verdad?, a propósito nunca me dijiste con que… -Kyungsoo estaba orgulloso de su mente hábil, había conseguido responder con facilidad sin responder realmente y cambiando de tema.
-Voy a decírtelo, pero no te burles de mí-
-No lo haré, dímelo-
-Sabes… que soy algo extraño- Kyungsoo asintió, aguantando la risa, concordando con la descripción de Jongin ya que era plenamente consciente de que el moreno era una persona extraña- Sé que eres una persona analítica y un día me lo demostraste diciendo cosas como que no era rebelde realmente o algo así…en fin, quería que me ayudaras a entenderme-
¿Entenderlo? Entonces ¡no había ayudado en nada! Porque hasta el momento no lograba entender ni un poco de las acciones del moreno.
-Entonces no te he sido de mucha ayuda hasta ahora ¿verdad?-preguntó Kyungsoo con algo de tristeza, decepcionado de sí mismo ¿Dónde había quedado su mente analítica?
-Todo lo contrario, me has ayudado demasiado- la mirada de Jongin era ahora dulce e iba acompañada de una sonrisa brillante.
-¿Te he ayudado? ¿En qué?-
-Me has salvado de mis pensamientos, de mis estupideces todo este tiempo y hasta hoy me di cuenta, no sabes lo agradecido que estoy por lo que has hecho por mí-
-Jongin-ah…-el mayor no sabía realmente a lo que se refería, no sabía en qué momento lo había ayudado tanto, ¿Por qué Jongin debería estar agradecido si no había hecho nada por él?- yo… no he hecho nada por ti- bajó la mirada, pero el moreno lo tomó de la barbilla obligándolo a mirarle a los ojos.
-Has hecho que me entretuviera, no voy a contarte exactamente cómo pero sé muchas cosas de ti, sin embargo siempre me intriga tu forma tan ordenada de actuar, de alguna forma al estar tanto tiempo pensando en ti, mi mente no ha tenido tiempo para pensar en estupideces o para sentir espacios vacíos-
-Pero si yo no he hecho nada por ti…- seguía diciendo sin entender.
-¿Quieres otra razón? te has preocupado por mí… así como hoy o ayer cuando me salvaste, y no solo eso, hay algo aún más fascinante, no sé cómo lo haces hyung pero en tan poco tiempo me has hecho cambiar mucho-
En realidad Kyungsoo si había notado un ligero cambio en el menor, el hecho de que ya no fuera tan odioso y que le hubiera confesado tantas cosas era increíble, aunque aún quería saber más de él.
-Hyung antes mi plan era molestarte hasta que me prestaras atención y pudieras ayudarme, de paso me estaba divirtiendo poniéndote nervioso, pero ahora solo quiero que sigas a mi lado y que poco a poco puedas verme como a un hombre-
Kyungsoo sentía que su corazón se le saldría del pecho, el niño molesto que le tenía los nervios de punta le estaba confesando que lo necesitaba a su lado, que quería que lo viera como a un hombre y no sabía exactamente cómo debía tomar esas palabras, no quería ilusionarse.
-La verdad no acostumbro decir toda esa cantidad de cursilerías, no soy bueno expresándome, pero siento que puedo hacerlo contigo, ahh bueno no seguiré hablando, solo quiero saber si puedes seguir a mi lado como hasta ahora…- Kyungsoo pensaba en lo dulce que sonaban esas palabras pero algo en su mente le decía que no debía creer en ellas, no debería ilusionarse, Jongin no era el tipo de persona que tendría una relación seria.
¿Relación?
Había pensado en una relación con Jongin, ¿realmente le gustaba? Kyungsoo se sorprendió de sus propios pensamientos, muy en el fondo quería tener algo con el moreno, era interesante, se salía de todo lo planeado, de alguna forma rompería con toda su filosofía ortodoxa, pero no era correcto y sabía que saldría lastimado. El cuento del amor siempre dejaba a alguien herido, y Jongin era un adolescente, tal vez solo estaba malinterpretando sus acciones y sus palabras, ¿Cómo podía ser tan iluso? ¿Cómo pudo pensar por un momento que podrían tener una relación?
Tal vez debería dejar sus sentimientos solo como una estúpida atracción por el menor y dejar de imaginarse finales felices con uno de sus estudiantes, ya que para empezar siempre había creído que el amor no existía realmente, que era solo atracción… nada más ni nada menos que eso.
-¿Hyung?- lo llamó el moreno al verlo distraído y sin responder aún a su cuestionamiento.
-Jongin… creo que deberías dejar de hacer eso- respondió algo dolido sin mirar al otro a los ojos.
-¿De qué estás hablando? ¿Qué debo dejar de hacer?-
-Deja de decir esas cosas que cualquiera podría malinterpretar- el más alto lo miraba con una expresión de confusión en el rostro.
-¿Qué?-
-Olvídalo, solo… duérmete, voy a ir al baño-avisó intentando darse la vuelta para levantarse pero Jongin tomó con fuerza su brazo-¿Qué haces? Suéltame!-
-Hyung podrías explicarme qué es lo que pasa, te estoy diciendo cosas que no sería capaz de decirle a nadie más ¿por qué te pones así?-
-Porque esas palabras son demasiado, voy a ilusionarme como un imbécil y al final voy a salir lastimado, así que deja de decir cosas bonitas ¿de acuerdo? Eres muy joven aún y puedes cambiar de opinión en cualquier momento y…- Kyungsoo fue interrumpido por unos labios suaves que se posaron con fuerza sobre los suyos, no podía creer que estuviera pasando, no podía creer que sintiera esas estúpidas mariposas en el estómago mientras Jongin lo besaba…
El moreno se separó lentamente de él y Kyungsoo seguía estático sin saber que hacer o cómo reaccionar, los labios de Jongin aún estaban muy cerca de los suyos y podía sentir su cálida respiración chocando contra su piel.
-Yo… no quiero que pienses que soy tan estúpido y cínico como para decir cosas sin sentido, para mi es difícil expresarme y si lo hice contigo es porque estoy siendo sincero, no voy a cambiar de opinión y no digo cosas para ilusionarte- nuevamente le dio un pequeño y corto beso para luego mirarlo a los ojos- Solo te estoy pidiendo que te quedes a mi lado, ¿puedes hacer eso?-
Kyungsoo lo miró con una expresión triste y se tapó la cara con las manos.
-No puedo…-
***
Jongin despertó solo en su camilla recordando la noche anterior, recordando pedazos de frases que hacían que su estómago se revolviera y que sintiera congestionado el pecho.
“No puedo… no es correcto Jongin, solo hagamos como si esto no hubiera pasado” Le había dicho el mayor tapándose la cara con sus pequeñas manos, y Jongin había intentado que lo mirara a los ojos mientras se lo decía, para ver por sí mismo si realmente eso era lo que quería decir, pero Kyungsoo se levantó de golpe de la cama y comenzó a recoger sus cosas.
“¡Hyung no te vayas!” le había gritado con desesperación, sintiendo un nudo en la garganta.
“Esto no está bien, ni siquiera debí haberte seguido el juego desde un principio” podía ver las gotitas asomándose en sus ojos grandes, sabía que Kyungsoo no quería irse pero ¿Con qué fuerzas podría detenerlo?
¿Qué demonios había hecho mal? Solo le pidió que estuviera a su lado.
“¡Hyung por favor!” negándose a dejarlo ir lo persiguió hasta el pasillo del piso en el que estaban y tomándolo del brazo lo detuvo.
“Jongin… no podemos…`` El maestro no se atrevía a mirarlo a los ojos y Jongin no sabía exactamente lo que eso significaba.
“¿No podemos qué?” preguntó con ese insistente y molesto nudo en su garganta que amenazaba con hacer que su voz se quebrara.
“Ya sabes… estar juntos, no deberías estarme diciendo todo eso mucho menos… besarme” había notado como Kyungsoo elegía con cuidado sus palabras pero también notaba ese hermoso color rosado en sus mejillas que le hacía saber que no estaba realmente molesto por eso.
“¿Por qué no?”
“¡Porque no!, una relación entre un alumno y un maestro no es bien vista, ¡está mal! ¡No es correcto! “explicó mientras miraba hacia los lados, verificando que no hubiera nadie cerca que pudiera escuchar su conversación.
“¿Y crees que me importa lo que digan los demás?, hyung no deberías tratarme como a un niño, siempre me hago responsable de lo que digo” y lo decía en serio, apretando con más fuerza el brazo de Kyungsoo, temiendo que se soltara y huyera en cualquier momento.
“Jongin… no se trata de lo que tú digas o lo que piensen los demás… tú no lo entenderías” En ese momento el moreno pudo entender cómo se había sentido Sehun antes, cuando él le había dicho que no lo entendería, se mordió el labio inferior conteniendo su molestia.
“No… no puedo entenderlo si no me lo explicas.”
“¿Qué… es lo que quieres?” El pequeño maestro se acercó a él, mirándolo con seriedad, aunque esas mejillas rosadas y los ojos vidriosos hacían que perdiera credibilidad.
“Ya te lo dije, quiero que estés a mi lado”
“¿Sabes lo que eso conlleva? Soy un hombre de 25 años, además de eso tu profesor, eres… un niño que ni siquiera se conoce a sí mismo, quieres que esté a tu lado pero podría apostarte que no sabes las consecuencias que eso traería… además….”
“¿Además que?” preguntó demandante, molesto consigo mismo, recriminándose por ser menor que Kyungsoo.
“Tu… solo estás jugando.” Jongin suspiró y tomó a Kyungsoo por los hombros mirándolo a los ojos.
“Hyung ya te dije que no digo las cosas por decirlas, debo reconocer que al principio solo jugaba pero ya no… ¡Ya no estoy jugando!”
“¡Si lo estas! ¿P-Por qué me besaste? ¿Sabes lo que significa darle un beso a una persona?” Kyungsoo lo había empujado ligeramente, mirándolo con un aparente enojo.
“Yo… solo quería hacerlo y tu dejaste que lo hiciera.” el maestro dudó por un momento, era cierto, él lo había dejado, pero esa no era la respuesta a su pregunta.
“… Jongin, no sabes lo que significa ¿verdad?”
“¿Tú lo sabes?”
“Lo sé… y sé que esto no nos llevara a nada”
“¡Hyung!”
“Me estas pidiendo que me quede a tu lado pero… ¿realmente te quedaras tú del mío?” Jongin respondió mentalmente: ¡Claro que lo haría! Si Kyungsoo está a su lado es obvio que él estaría del suyo ¿no?
“Yo…” su voz tembló inexplicablemente, a pesar de haber tenido la respuesta flotando en su pensamiento y Kyungsoo encontró el momento para interrumpirlo.
“¿Acaso… crees en el amor, Jongin?” Que pregunta más difícil, ni siquiera el propio Kyungsoo podría contestarla.
“… hyung...” El moreno lo miraba sin saber que decir, con su corazón latiendo inesperadamente rápido ante aquel cuestionamiento, había comenzado a aceptar lentamente que Kyungsoo le gustaba pero… ¿Podría decir que eso era amor? ¿Cómo podría explicar lo que sentía y esas ganas de que el mayor se quedara a su lado?
Kyungsoo lo miró con una sonrisa triste.
“Lo sabía... no puedes responder, duérmete ya y ve a la escuela mañana.” se limitó a decir dando media vuelta para irse de ese lugar, Jongin sentía como el nudo en su garganta se apretaba con fuerza y se expandía hacia su pecho.
“¡¿A dónde vas?!” preguntó con la voz rota, incapaz de moverse, con la vista nublada.
“A mi casa.” respondió el más bajo sin mirarlo, Jongin lo vio cruzar el pasillo hasta las escaleras para luego bajar lentamente con la cabeza gacha, al verlo desaparecer el moreno sintió algo húmedo recorrer sus mejillas, y se dio cuenta de que por primera vez en mucho tiempo estaba llorando.
Ahora, sentado en su camilla mientras se preparaba para darse un baño, se sentía estúpido, ¿Por qué mierda no había corrido tras Kyungsoo? ¿Por qué mierda no lo había apretado entre sus brazos? ¿Cómo no había sido capaz de obligarlo a quedarse a su lado, si sabía que Kyungsoo no quería irse realmente?
No sabía cómo responder a las preguntas de su hyung, ni a las que se hacía él mismo, pero sabía con certeza que ahora que había cambiado tanto por esa persona no podía dejarla ir, no quería volver a estar… solo.
Si, solo.
A pesar de estar rodeado de gente, a pesar de que sus verdaderos amigos como Sehun estaban a su lado… siempre se había sentido solo, tan aburrido y cansado de todo y llegaba Kyungsoo y en cuestión de segundos podía sonreír mientras le hacía bromas, mientras Kyungsoo lo regañaba o lo golpeaba con suavidad por ser tan inmaduro e imbécil, mientras le sonreía y sus ojos brillaban ¿Encontraría alguna vez una explicación coherente para lo que sentía estando junto a ese adorable maestro de literatura?
Por ahora no quería pensar más en ello, después de bañarse, ponerse su uniforme y algunas curitas en la mejilla izquierda y el puente de su nariz y un poco de pomada en los moretones en su cuerpo, salió determinado del hospital, las enfermeras le habían dicho que su tutor ya había firmado para su salida la noche anterior y le recomendaron mucho cuidado, ya que uno de los grandes moretones que tenía en el abdomen aún no había desaparecido, aun así Jongin solo quería ir lo más rápido posible a la escuela para hablar con Kyungsoo.
---
Esa mañana se había levantado temprano, había tomado un relajante baño, concentrando todo su pensamiento en el agua que recorría su cuerpo, ya extrañaba esa sensación luego de un tiempo de no poder llegar a su propia casa; se vistió con rapidez, unos jeans oscuros, un suéter azul y un abrigo n***o. Sin ánimos de hacer nada dejó la ropa sucia que se había quitado antes en el fregadero y luego se dirigió a la cocina para servirse un plato de cereal y jugo de naranja, sentándose en el sofá de su sala para ver televisión, aunque en realidad no vio nada, estaba absorto en su pensamiento…
La noche anterior había sido un caos, su cabeza le dolía como nunca y todo era culpa de Jongin, como raro.
Luego de huir -literalmente- del hospital había corrido hacia la calzada donde se cogen los taxis, pero esa noche parecía que ninguno estaba disponible. Decidió ir caminando a casa, no estaba demasiado lejos pero tendría que caminar por lo menos 20 minutos. Caminaba a pasos largos, solo quería llegar rápido y dormir, esa era la única forma de alejarse de la realidad que lo atormentaba.
Llegó a la esquina de su casa más rápido de lo que esperaba, sacó las llaves de su maletín y abrió la puerta, como siempre sacudió sus zapatos antes de entrar y cerró la puerta tras de sí, aun sosteniendo la perilla de metal soltó un suspiro, se quitó los zapatos con lentitud y entró, dejando por fin sus cosas en el sofá de la sala.
Su casa no era muy grande, más bien parecía un pequeño apartamento ya que solo tenía un piso, fue lo más económico que encontró cuando se mudó de la casa de sus padres a un lugar más cerca de la universidad y de su trabajo, y después de 5 años ya se había acostumbrado a su reducido espacio, de todas formas vivía solo y cuando se reunía con sus amigos lo hacían en alguna de sus casas o en el club en el que trabajaba Baekhyun.
Se dirigió hacia el refrigerador y sacó una botella de agua fría, comenzó a beber de ella mientras observaba la sala y la cocina, notaba una pequeña capa de polvo sobre los muebles, ¡claro!, no había tenido tiempo ni de llegar a su casa en esos días y ¿todo por culpa de quién? Obviamente, de Jongin; últimamente sus problemas de alguna forma tenían que ver con él, hasta las veces en que olvidaba recoger la tarea en clase por andar regañándolo.
Soltó una leve risa irónica, a pesar de que sus intenciones eran dejar de pensar en Jongin no podía evitarlo porque todo lo llevaba a él; con la misma sonrisa dejó la botella sobre el mesón de la cocina y se dirigió hacia su habitación.
Realmente desearía que sus problemas fueran más simples, pero ahora todo se había complicado…
Muy en el fondo, Kyungsoo sabía que en parte era su culpa por darle demasiada importancia, por haber dejado que Jongin lo besara, que jugara con él todo ese tiempo, ¿Por qué tenía que sentir esas estúpidas mariposas en el estómago?, no era un adolescente, no creía que fuera posible algo como “enamorarse” quería dejar de pensar en ello pero por más que tratara con todas sus fuerzas no podía evitar recordar cómo se había sentido, los labios suaves y abultados de Jongin, su olor, sus ojos que no dejaban de observarlo, seguía sintiendo sus brazos largos alrededor de su cuerpo y su corazón no dejaba de latir rápidamente…
Estando en su habitación levantó las cobijas y se metió en su cama, demasiado cansado como para quitarse la ropa y ponerse su pijama, aunque tenía frío…
Recostándose sobre su almohada se encontró pensando nuevamente en Jongin, preguntándose si los brazos del menor alrededor de su cintura podrían quitarle el frío que sentía, terminó apretando con fuerza los ojos.
-¿Por qué él? ¿Cómo…cómo pasó todo esto?- lanzó aquellas preguntas sabiendo que nadie podría responderlas y hundió con desesperación su cara en la almohadaY es que ¿Cómo podría enfrentarlo?, probablemente al siguiente día Jongin intentaría hablarle y en ese punto no sabía cómo podría contenerse, después de lo que había pasado si tuviera en frente a Jongin parecería un idiota nervioso y sonrojado.
Se sentó rápidamente en la cama, respirando con fuerza, estaba molesto consigo mismo por no saber cómo manejar la situación y por tener ese estúpido impulso de no pensar más en ello y simplemente aceptarlo, pero no podía hacer eso, no importa como lo viera, lo que estaba sintiendo por su estudiante no estaba bien y las palabras de Jongin sonaban tan maravillosamente crueles… le daban esperanzas.
Por un momento se había ilusionado, por una fracción de segundo mientras los labios de Jongin se posaron sobre los suyos había pensado que… tal vez el amor si existe, pero ¿No era eso estúpido? Jongin era aún joven, simplemente podría cansarse de Kyungsoo y otra persona podría parecerle interesante. Para nadie era un secreto que Jongin era demasiado atractivo, podría conseguir lo que quisiera, ¿Cómo podría ser tan iluso?
De las pocas cosas que Kyungsoo había logrado entender de Jongin era que cambiaba de parecer de acuerdo a lo que le gustase o lo que le pareciera interesante, a pesar de haberle pedido que estuviera a su lado ¿Qué pasaría después? Tal vez al ver lo aburrido que era Kyungsoo el moreno terminaría perdiendo el interés y el único herido sería el mayor.
Lo había decidido, de ahora en adelante su relación solo sería alumno- maestro, de todas formas Jongin había dicho que su propósito inicial para acercársele había sido el querer que con su capacidad lo ayudara a entenderse y de paso se estaba divirtiendo a costa de su nerviosismo; Kyungsoo no le había ayudado en nada realmente y no se creía capaz de poder hacerlo así que no tenía por qué dejar que el menor lo llamara hyung, solo sería su maestro y él su estudiante, evitaría a toda costa estar a solas con él y si le llegase a hablar sobre el tema le dejaría claro que todo había sido un error, que se mantendrían alejados de ahora en adelante.
Y con esa determinación cerró los ojos dispuesto a descansar, aunque ahora que lo pensaba no recordaba en qué momento se había quedado dormido.
Terminó de comer y llevó los trastes al lavaplatos, decidiendo que cuando llegara a su casa esa tarde los lavaría, aún le quedaba una hora para llegar al trabajo, apagó el televisor y lanzó el control hacia el sofá, cogió su maletín con su material de trabajo y puso las llaves de su casa en el bolsillo de su abrigo.
Su corazón empezó a aumentar el ritmo de sus latidos, no estaba listo… no quería llegar a la escuela y tener que ver a Jongin, no quería tener que decirle que debían alejarse, no quería hacerlo, pero eso era lo correcto ¿verdad?
*
-¡Hey!- lo saludó el chico rubio sentándose a su lado en las gradas de la escuela, faltaban 10 minutos para que empezaran las clases y Jongin aún se encontraba pensando en lo que debería hacer o decir.
-Hola…-respondió sin ánimo, mordiendo sin ganas un pedazo de pan.
-¿Qué te pasa hyung? Creí que hoy estarías muy feliz, pensé que incluso te saldrían corazoncitos por los ojos- bromeó Sehun arrebatándole la mitad del pan que estaba comiendo y Jongin ni siquiera se molestó en reñirle por ello.
-¿Qué? ¿De qué hablas?- preguntó confundido, mirando a Sehun con mala cara.
-Pues primero: por fin saliste del hospital y segundo…ayer estabas con tu amado profesor así que creí que terminarían en algo ¿no?- Jongin lo miró serio y lo golpeó en el hombro.
-Cállate…-
-Mmmm ni siquiera eres capaz de negarlo… ¿Qué pasó entonces? ¡¡¡Ohh!!!- exclamó como si hubiera descubierto algo impresionante -No… No me digas que él te… ¡no puede ser que hayan rechazado al poderoso Kim Jongin!- el moreno lo miró nuevamente, apretó sus dientes con fuerza y golpeó a Sehun en la cabeza.
-¡¿Por qué no te callas Sehun?!-
-¡¡yah!! ¡No te vengas a descargar conmigo! No es mi culpa que te rechazara-
-¿Eres idiota? ¡No me rechazó! Por lo menos no oficialmente… aún tengo que hablar con él- dijo mordiéndose el labio mientras su expresión cambiaba a una de seriedad.
-Wow creí que lo negarías, es más, yo no me refería a un rechazo de confesión si no a lo que sueles hacer con las personas que te interesan, ya sabes…sexo, me sorprendes hyung, aunque… lo estaba sospechando desde ayer, pero ahora me lo confirmaste. Hyung, tu… ¿Por casualidad estás… enamorado de él en serio?- preguntó incrédulo, Sehun era más que consciente de que su amigo nunca se había tomado las cuestiones del amor en serio.
-¿Por qué todos hablan de amor?, ¿Qué mierdas es el amor para empezar?-
-No sé, es… eso que sientes cuando estas junto a una persona especial- Jongin se quedó mirándolo algo sorprendido -y… eso solo lo sientes con esa persona, nadie más puede hacerte sentir así, extrañas a esa persona y solo puedes pensar en ella… no sé cómo explicarlo, es algo que solo se entiende cuando lo sientes- los labios de Sehun se curvaron en una sonrisa y Jongin podía observar un leve brillo en sus ojos cafés.
-¿Cómo es que sabes tanto de eso mocoso?- Sehun sonrió y agachó su cabeza con timidez- ¿Me estás ocultando algo?- Jongin lo miró acusadoramente, con una ceja enarcada.
-Tú también me ocultas cosas y no te digo nada- respondió en su defensa y Jongin chasqueo la lengua.
-¿Cómo que no? Y entonces ¿Qué fue lo de ayer?, incluso me dijiste que me quedaría solo por los siglos de los siglos amén…- dijo con un puchero en los labios lo que hizo reír a Sehun.
-¡¡¿Cuándo dije eso?!!- alegó abriendo en demasía sus ojos, fingiendo indignación.
-¡¡Mocoso!!- ambos se rieron, volvían a ser los amigos de siempre, Jongin podría decir que incluso estaban mejor que antes.
-¡Yah! ¿Qué están haciendo ustedes dos? ¡Vayan a clase ahora!- les gritó el maestro de educación física, ellos se levantaron con rapidez haciendo varias reverencias antes de salir corriendo.