Capítulo 7- Más // +18

3433 Words
Al diablo con la lógica, al diablo con sus miedos… -Y ¿Qué es lo que piensas?- Jongin se alejó un poco para mirarlo a los ojos con sorpresa. -¿En serio quieres saber? Es… algo que quiero hacerte- dijo con su mirada traviesa, tratando de intimidar a Kyungsoo. -¿Qué quieres hacerme?- Jongin tragó saliva con dificultad, Kyungsoo… lo estaba provocando ¿verdad? Esa sonrisita en sus labios y ese brillo en sus ojos se lo decían. -Me estas provocando hyung, si sigues mirándome así no me hare responsable de mis actos- Kyungsoo soltó una leve risa, ahora estaba demente, no podía creer que estuviera haciendo eso, estaba jugando con fuego. -Ya me rendí hace tiempo Jongin, haz lo que quieras- susurró acariciando el cabello del más alto, Jongin no podía aguantarlo más, ¿debería tomar esas palabras como un permiso?, ya no importaba, iba a hacer lo que estaba pensando aunque su hyung se negara después. -Espera un momento…-avisó antes de ir corriendo a la puerta, miró a Kyungsoo por un momento y le sonrió para luego cerrar la puerta poniéndole seguro, le echo un vistazo al reloj colgado en la pared, aún tenían media hora. Corrió hacia Kyungsoo, lo abrazó con fuerza y comenzó a besarle de nuevo, el mayor no tardó en corresponderle, luego pensaría en los problemas que le traería lo que estaba haciendo, por ahora no importaba nada más que Jongin, Jongin y sus labios gruesos moviéndose sobre los suyos, su lengua repasando sus labios rosados y adentrándose en su boca, era el mejor beso que había recibido, se notaba a leguas que Jongin era un experto. El más alto lo condujo hacia la camilla en la que había dormido antes sin dejar de besarlo y lo empujó con suavidad, Kyungsoo inspiró profundamente y se acomodó, suspiró cuando Jongin se subió y se posicionó sobre él, el menor acaricio su cabeza y le dio un beso en la frente, otro en la mejilla y otro sobre la nariz, Kyungsoo sintió cosquillas por lo que terminó riendo, Jongin sonrió con él, dándole un corto beso en los labios y otro en la mandíbula, bajó a su cuello y el más bajo sintió como su piel se erizaba al sentir la respiración de Jongin en su piel sensible. -Me gustas tanto…-susurró el moreno en su oreja para luego repartir tiernos besos en su cuello. -Jongin-ah…-gimió el mayor al sentir la lengua cálida de Jongin recorriendo su piel blanca, suspiró al sentir  pequeñas mordidas, la mano del más alto comenzó a acariciar su muslo y Kyungsoo apretó la sábana con fuerza al sentir los dientes blancos del moreno incrustándose en su piel. -Y-Yah… para, vas a dejarme una marca- reclamó intentando alejar a Jongin. -Lo sé, quiero que ese Joonmyeon o como se llame la vea, para que sepa que eres mío- Jongin lo miraba con seriedad y el mayor no pudo evitar reírse. -¿Estás celoso? ¿Cómo sabes su nombre?- -Emmm…si, ¡estoy celoso! él estaba muy cerca de ti, y… sé su nombre porque Sehun me lo dijo, además…tú lo llamabas así y él te llamaba por tu nombre- el moreno frunció el ceño realmente detestaba a esa persona. -Somos amigos de muchos años, tenemos casi la misma edad, por eso somos tan cercanos- -Eres un tonto, hyung, no deberías ser tan descuidado, ese tipo quiere otra cosa de ti y no es amistad- -No seas ridículo, claro que no- negó aun riéndose, por las ocurrencias del menor, pero Jongin mantenía su expresión seria. -¡Hyung! Vi cómo te miraba, cómo… te tocaba, eres demasiado lindo, obviamente una persona que esté mucho tiempo contigo va a terminar enamorándose de ti- -No es cierto….- -Si lo es, mírame, incluso yo caí… - Kyungsoo sonrió nuevamente, Jongin sabía cómo manejar sus palabras, estaba haciendo que sus mejillas ardieran y solo le estaba hablando. -Eres muy cursi Jongin-ah- -Es tu culpa, tú me volviste así, ahora…debes hacerte responsable- sin decir más, el más alto volvió a atacar los labios de Kyungsoo y sin dejar de besarlo comenzó a quitarle el suéter que llevaba puesto, separaron sus labios solo para que la prenda fuera retirada y volvieron a besarse, Jongin se quitó la chaqueta del uniforme y la arrojó lejos. Comenzó a acariciar el torso desnudo del maestro mientras bajaba a su cuello para seguir besándolo, Kyungsoo comenzó a desabrochar a tientas la camisa de Jongin, rozando con la yema de sus dedos la piel bronceada de su pecho. -¿Te duele?- estaba preocupado, el moretón en el estómago de Jongin aún era bastante notorio. El moreno lo miró a los ojos tocándose el abdomen. -Me duele…- -No deberíamos hacer esto si te esta dolién…- -¡NO!-interrumpió y tuvo que bajar la voz al recordar que estaban prácticamente escondidos- me va a doler más si dejo de besarte- Kyungsoo se rio, Jongin era demasiado infantil. -¡Tienes que curarme hyung! Pon tus manos aquí-dijo tomando la mano del mayor y poniéndola sobre su piel lastimada-si me tocas así voy a curarme- -Está bien- aceptó aún divertido. -Ahora sigamos, si dejo de besarte me va a doler otra vez- El moreno siguió con su camino de besos probando la deliciosa piel blanca de Kyungsoo, quien a su vez soltaba pequeños suspiros,  seguía tocando con delicadeza la magulladura en la piel de Jongin. El moreno no dejaba de hacerlo suspirar, se sentía como un estúpido chico adolescente teniendo sexo por primera vez, patético. Jongin era menor pero probablemente había tenido más relaciones que él a sus 25 años… patético, pero no podía quejarse, ahora solo podía disfrutar todas las sensaciones que lo golpeaban. La lengua del menor se paseaba oronda por los pequeños botones rosados en el pecho de Kyungsoo, sus labios succionaban uno de ellos mientras con sus dedos pellizcaba el otro. El profesor sabía que no debía hacer ruido así que se tapó la boca con las manos intentando callar sus gemidos. El moreno siguió con su trabajo y bajó dejando un camino de saliva por su abdomen y se detuvo en el ombligo, el mayor sintió una corriente eléctrica recorrer su cuerpo cuando la lengua de Jongin penetró el pequeño orificio, comenzó a recorrerlo y luego le dio un beso, se levantó para mirar a Kyungsoo y lo que vio lo hizo sonreír, el adorable maestro tenía el cabello revuelto y la cara roja y se estaba mordiendo el labio mientras su pecho subía y bajaba con rapidez, estaba haciendo bien su trabajo. Se lamió los labios y comenzó a desabrochar los jeans del profesor, bajándolos lentamente, torturándolo. El mayor lo observaba, no podía negar que estaba excitado, no solo por lo que Jongin hacia sino por la situación en la que estaban, el solo hecho de que lo que estaban haciendo estaba mal, el lugar era el menos adecuado y estaban aún en la escuela, cualquier persona podría descubrirlos, joder… estaban locos. -¿No es extraño?- preguntó el moreno mientras acariciaba con sus dedos la creciente erección de su maestro. -¿Q-Qué?- Kyungsoo estaba retorciéndose de placer en la camilla, maldiciendo internamente a Jongin. -Otra vez estamos en un ambiente que parece un hospital, es extraño…- se acercó pronunciando las últimas palabras sobre los labios del mayor, sin dejar de acariciar su entrepierna sobre la tela de la ropa interior. -Jong…in- suspiró apretando los ojos. -Hyung- el moreno pronunció lentamente, con erotismo, besando los labios del más bajo, acariciándole el cabello con su mano libre mientras con la diestra seguía tocando la intimidad del otro. Lo deseaba tanto, su corazón no dejaba de recordarle lo que sentía por el mayor, estaba revoloteando de felicidad en su pecho, no entendía cómo sus labios podían amoldarse tan perfectamente a los suyos, no entendía en qué momento había concebido todos esos sentimientos por el profesor, Sehun tenía razón, estaba loco…estaba enamorado.   Necesitaba más de Kyungsoo, quería todo de él, incluso su cuerpo. Era un adolescente después de todo, sus hormonas no podían estar más alborotadas, quería hacerlo de una vez, no podía soportar contenerse y menos cuando sentía tanto por Kyungsoo, pero no quería que el momento acabara tan deprisa… no sabía si podría estar de nuevo con él, sabía que luego de eso, el mayor debía irse, tal vez luego se arrepentiría y se alejaría definitivamente de su lado. Ni él mismo podía determinar cuán asustado estaba de que eso sucediera. -Hyung… - susurró mientras se acostaba sobre él, sin aplastarlo. Kyungsoo estaba agitado, y sorprendido. -¿Qué pasa?- preguntó intentando que su voz no temblara. -No vas a alejarte después de esto ¿verdad?- el más bajo guardó silencio, en realidad no lo había pensado pero… era eso lo correcto después de todo ¿no? -No sé- respondió, tal vez sin intención de darle esperanzas a Jongin sino de dárselas a sí mismo- convénceme de me quede contigo…- estaba fuera de sus sentidos, ya lo había dicho y no le importaba, después de todo no puedes hacer nada si siempre estás pensando en las consecuencias. Jongin lo miró con la boca abierta y luego sonrió. -Lo haré- afirmó decidido, emocionado como un niño pequeño, y Kyungsoo no pudo evitar sonreír también. El moreno volvió a besarlo, esta vez con más romanticismo, bajó con una mano sus pantalones y  los de Kyungsoo después y se separó de él para mirarlo mientras comenzaba a bajarle los calzoncillos. El mayor estaba avergonzado, por lo que se tapó la cara con uno de sus brazos, Jongin quería ver su rostro pero sabía que su hyung estaría incomodo, luego podría obligarlo a mirarlo a los ojos, así que simplemente empezó con lo que debía hacer, su m*****o ya comenzaba a dolerle atrapado aún en sus calzoncillos. Separó con delicadeza las piernas de Kyungsoo y adivinando que esa sería su primera vez, comenzó a lamerse los dedos para prepararlo. Kyungsoo estaba en cierta forma preocupado y tenía miedo, todo eso era nuevo para él, pero también lo deseaba y ya que había perdido la cabeza por culpa de Jongin, no tenía ya nada más que perder (Excepto su virginidad, por supuesto) Tembló al sentir uno de los dedos del moreno penetrando su interior, se sintió asqueroso e incómodo, quería decirle a Jongin que dejara de hacerlo, pero cuando el moreno comenzó a masturbar su m*****o no pudo pensar más, en cierta forma eso lo distraía y a medida que los dedos de Jongin se abrían paso en su interior su incomodidad aumentaba al igual que el placer que sentía. Jongin le quitó el brazo de la cara y le besó la frente. -Quiero que me mires- pidió con la voz ronca y Kyungsoo gimió al sentir que el moreno retiraba los dedos de su interior. Jongin se acomodó entre sus piernas y comenzó a introducirse mientras lo miraba fijamente. -Jongin…-suspiró mientras se agarraba con fuerza de los hombros del más alto, le dolía mucho, se mordió los labios mirando al otro a los ojos. Jongin seguía acariciando el m*****o del mayor con las manos y cuando su propia erección estuvo dentro de Kyungsoo se detuvo, aunque estaba completamente excitado no quería lastimarlo. -¿E-Estas bien?- Kyungsoo sonrió, su cuerpo temblaba y se sentía extraño, obviamente no estaba bien, Jongin no era muy pequeño que digamos. -No estoy bien… estoy loco por dejarte hacerme… esto-reprochó respirando agitado -Ambos… estamos locos- -¿Por qué estás loco tú?- preguntó intentando olvidar que el m*****o de Jongin seguía dentro suyo. -Estoy loco porque te amo- Kyungsoo sintió el ardor en sus mejillas incrementarse, seguro estaba tan rojo como un tomate, también sintió como las lágrimas se asomaban por sus orbes, estaba feliz, no podía encontrar otra palabra para describir lo que sentía. -Yo…creo que también te amo- Jongin sonrió de nuevo, tomó una de las manos de Kyungsoo y depositó un suave beso sobre ella, luego la soltó, y su expresión cambió de repente, se agachó hasta que su boca quedó al lado del oído del mayor. -Ya que nos hemos confesado… voy a convencerte de que te quedes conmigo- sin decir más comenzó a moverse lentamente, acariciando las piernas de Kyungsoo. -Jongin…ahhhh- gimió el maestro, mordiéndose los labios para evitar gritar, la mezcla de dolor y placer que le proporcionaba el movimiento de Jongin era demasiado maravillosa, sentía como su cuerpo empezaba a reaccionar, apretó los brazos del más alto echando la cabeza hacia atrás. El moreno incrementó la velocidad de sus embestidas sintiendo como las paredes de Kyungsoo lo apretaban a medida que se adentraba más en él. No pudo evitar sonreír al ver al mayor debajo de su cuerpo, cogiéndose el cabello desesperado, mordiéndose el labio para evitar gemir, adoraba ver su rostro en ese momento, sus mejillas coloradas y sus ojos que ahora apretaba con fuerza, se agachó hasta su cuello y comenzó a lamerlo y a darle pequeños besos, bajó el ritmo de sus movimientos y movió sus caderas despacio y con precisión. -Jongin-ah…- Kyungsoo no logró contenerse más, era demasiado, acarició la espalda morena de Jongin, que ya estaba sudorosa por la actividad. Jongin se detuvo de repente y lo hizo voltearse y ponerse de rodillas, el otro ya no pensaba ni preguntaba, solo dejaba que hiciera con su cuerpo lo que le diera la gana. El más alto tomó con fuerza las caderas del Kyungsoo y se incrustó en él con parsimonia, pegó su pecho a la espalda del maestro sin dejar de sostener su cadera con una mano mientras que con la otra se apoyaba sobre la cama, comenzó a moverse de nuevo mordiendo con gentileza el hombro de Kyungsoo, quien no paraba de suspirar y sin poder evitarlo, tomo su m*****o para masturbarse, estaba tan empalmado que dolía. Jongin acarició sus piernas y su trasero, sin saber que cada una de sus caricias estaba quemando por dentro a Kyungsoo y el que lo estuviera embistiendo con fuerza no le ayudaba. -¡¡Kyungsoo!! Ahh- gimió apretando el muslo del mayor- No puedo más…- avisó mientras golpeaba con fuerza sus caderas contra el otro y se vino de repente. El mayor sintió como su interior era llenado por la esencia del moreno, produciéndole un montón de sensaciones inexplicablemente  maravillosas y se vino también, ambos se desplomaron sobre la camilla, sintiendo como sus cuerpos temblaban por el placer del orgasmo. -Vamos…a tener que…limpiar- dijo Kyungsoo respirando entrecortadamente, ambos rieron. Luego de unos minutos Jongin salió de su cuerpo pero siguió recostado sobre él. -Levántate, tonto…aún estamos en la escuela ¿recuerdas?-Jongin no le hizo caso y en vez de eso se tumbó a su lado y lo abrazó por la espalda, atrayéndolo hacia él. -¿Te convencí?- preguntó dándole un beso sonoro en la nuca. -Jongin… ya tenemos que salir, alguien puede descubrirnos- -Si no me dices que te convencí voy a hacerte el amor otra vez…-Kyungsoo intentó zafarse de su agarre, aun no quería responder porque eso significaría aceptar su relación ...o lo que sea que tuvieran, y no estaba listo, aún se sentía inseguro. -¡¡Hyung!!- Kyungsoo logró separarse de él y se puso de pie para recoger su ropa, Jongin seguía en la cama mirándolo con molestia. -En serio voy a hacerte el amor otra vez si no me dices que si- -Te dije que estaba loco… no te sorprendas por lo que hago- -También dijiste que me amabas…- alegó poniéndose de pie frente a él. -Jongin…- - ¡Ya te dije que te amo! ¿Qué más quieres? ¿Cuánto más tengo que amarte para que te quedes conmigo? Después de lo que hicimos aun sigues dudando de mí…- -No es eso… es que… es complicado, aún eres joven, no sabes los problemas que tiene un adulto y todo esto es muy grave Jongin… eres mi estudiantes y un hombre además…- Jongin bufó molesto tomándolo por lo hombros. -Espero que sea una broma lo que estás diciendo…- -Sabes cómo es esta sociedad- -Me importa una mierda eso, me gustas, te gusto, nos amamos, podríamos estar bien juntos… ¿A qué le tienes miedo?- -Puede que en algún momento olvides todo lo que estás diciendo ahora- -¿Aún estás dudando de mí? Después de lo que hicimos creí que estaría abrazándote o besándote, no discutiendo sobre esto- -Lo siento, es que… no creo ser la mejor opción que tienes…- -¿Cómo puedes… confiar tan poco en ti mismo?, incluso te estoy rogando que te quedes conmigo, eres mi mejor opción, la única que tengo, nunca en mi vida le había dicho a alguien “te amo”…es más, creo que nunca antes había amado a una persona- el moreno abrazó con fuerza a Kyungsoo quien comenzó a llorar sobre su pecho-Te amo… y te lo diré las veces que sea necesario para que me creas- prometió mientras secaba las lágrimas del otro. -Es difícil… creer que es cierto, que en verdad existe algo como el amor cuando he vivido todo este tiempo pensando que es algo irreal- -Yo tampoco lo creía pero…creo en lo que siento cuando te miro y si a eso le llaman amor, entonces eso es, confía en mi… o sino, voy a tener que convencerte de nuevo, y esta vez no seré gentil-comentó sonriendo divertido haciendo reír a Kyungsoo. -Supongo que puedo intentarlo por ahora y…que puedes convencerme de nuevo en mi casa- -O en la mía, mis padres ya no viven ahí, deberías mudarte conmigo…- -Eres idiota ¿no? Eso sería sospechoso, dijiste que serias disimulado- -Está bien- dijo con un puchero.   Kyungsoo terminó de recoger su ropa y la de Jongin y ambos se vistieron, el mayor tuvo que utilizar algo de jabón de manos que había en la enfermería para limpiar las sábanas y Jongin lo ayudó a tenderlas sobre la camilla mientras le robaba besos cortos. -Detente…- dijo Kyungsoo antes de que el otro saliera de la sala, dejó la puerta a medias y asomó su pequeña cabeza y al ver que no había nadie cerca ambos salieron en silencio, se habían retrasado 15 minutos. -¿Qué estás haciendo?, ve a tu salón de clase-dijo al notar a Jongin caminando detrás de él. -Olvidaste arreglar tu cabello- informó haciendo que el maestro se tocara la cabeza, intentado acomodar el cabello desordenado, Jongin se puso frente a él, sonriéndole de medio lado- Luego de la escuela…espérame en la heladería que hay cerca de tu casa- pidió mientras acariciaba con los dedos la marca que había dejado en el cuello de Kyungsoo, lo amaba tanto, había olvidado todos sus problemas y dolores solo estando a su lado, teniéndolo para él. -¿Cómo sabes que hay una heladería cerca de mi casa?- Estaba sorprendido, aún arreglándose el cabello. -Te lo contaré después- dijo sonriendo, miró hacia los lados y se acercó rápidamente al más bajo, agachándose para darle un fugaz beso en los labios que lo haría sonreír por el resto de la jornada escolar. -No puedo, tengo trabajo- -Está bien, te esperaré entonces-insistió. -saldré tarde- -Entonces ¿Cuándo podré verte otra vez?- -Espera hasta el lunes, tengo clase en tu salón ese día- sabía que Jongin no estaría contento con eso, solo estaba bromeando. -¿Crees que puedo esperar tanto?, se dónde vives y los lugares a los que vas, te buscaré el sábado- -¿Qué eres? ¿Un acosador?- preguntó divertido, acomodando la corbata del uniforme de Jongin. -Tal vez… ponte lindo para mí, nos vemos mañana, profesor- se despidió para luego caminar hacia su salón con las manos en los bolsillos. Kyungsoo sonrió para sí mismo mientras veía al hombre que había destruido su vida como la conocía para mejorarla, quitándole sus miedos e inseguridades. No sabía cuánto tiempo podrían estar juntos sin que los descubrieran, ni cuánto duraría su felicidad, ya no importaba…   Estaba loco, estaban locos los dos, pero qué importaba…si podían compartir su locura entre besos y sonrisas.
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