Peyton buscó hasta dar en una habitación con Dan. Su amigo estaba encadenado y varios kilos más flaco de la última vez que se vieron aparte estaba golpeado y con sangre seca en su frente. Por un instante no pudo escuchar su respiración o el latido de su corazón y pensó que estaba muerto así que su sangre se congeló. —Él vive, amor...— le dijo de forma tranquilizadora la voz de su compañera en su cabeza. —¿Cómo puedes saberlo con certeza??? —No sé... solo creo que si su mate está allí cerca, no la dejaría sola... solo es un presentimiento... —¿Acaso ahora también ves el futuro? — respondió Peyton a la voz en su cabeza de modo duro. Y sintió como una caricia. Su mujer lo entendía, él tenía miedo aunque nunca lo admitiría. —Acercate sin miedo...hazlo...todo estará bien... los intentos

