— Esto no es un adiós mi puma... es un hasta luego — le había dicho Morgan a Thomas la noche anterior antes de que este le diera un beso voraz y le hiciera el amor recorriendo cada lugar de su cuerpo, con las manos, con los labios, con la lengua. Había metido profundamente su lengua en su v****a y también había lamido su pene hasta hacer que se viniera y lamió su leche. Y cuando finalmente le había penetrado, le puso en cuatro y le metió el pene intercalando su ano y su v****a hasta metérsela profundamente en su orificio vaginal y estallar allí dentro. Luego le había abrazado por la espalda, yse habían quedado dormidos por un rato. Cuando se había despertado, Morgan estaba limpio/a y boca arriba, Thomas recostado en su pecho, y sus brazos delgados alrededor de él. Pero eso había sido

