Michael estaba dando vueltas por la oficina en el corazón de la manada dentro de su propio centro de mando, mientras Peyton en posición de firme con sus muñecas agarradas en la espalda lo miraba con seriedad. — ¿PORQUÉ EN NOMBRE DE DIOS NO ME DIJISTE ALGO ASÍ? — gritó el alpha con exasperación y Peyton ni pestañeó, aunque se sentía un poco culpable si debía ser honesto, incluso si su mate lo acariciaba a través de su vínculo mental y le daba palabras de consuelo. — Yo... no tengo excusa... solo que estaba abrumado con lo de mi emparejamiento, luego nos atacaron y tuvimos con Gia a John, sé que no me exculpa... Y por otro lado era también parte de la intimidad de Vera y ella salvó a Dan y nos dio cobijo en el peor momento de nuestra huída — murmuró el soldado apesadumbrado — Lo siento m

