Mark y Jack, descendían por el ascensor rumbo al sótano del lugar hasta que finalmente este se detuvo. Ambos jóvenes se miraron el uno al otro antes de que este abriera sus puertas revelando un pequeño corredor de paredes amarillas con otra pared al final, la cual tenía otro corredor frente sí. Pero eso no fue lo que llamó su atención, sino las voces que parecían venir del lado izquierdo del corredor. Mark y Jack, salieron del ascensor cautelosamente, vigilando que nadie estuviese en el corredor del frente y se detuvieron en este. Ambos escuchaban las voces y se dieron cuenta de que no estaban hablando el idioma local sino en Latín. - ¿Escuchas eso? – preguntó Mark deteniendo a Jack. - Sí – respondió el demonio – eso es… - Latín – respondió Mark. - Y un can

