Luego de la sentencia las cosas fueron mejorando y normalizándose pero un día simplemente llegó Samuel con la idea de ir a visitar a la madre de Sam y buscó su dirección en el hospital, claro con alguna que otra ayuda Al llegar los tres se acercaron a la casa encontrándose con una señora barriendo el frente de su casa -buenos días, disculpe buscamos a..- -¿Samuel?- la pregunta interrumpió al saludo de Missa, en lugar de verla a ella su mirada fue directo al chico tras ella- creí que nunca te volvería a ver en persona, ¿Cómo es que estás aquí? ¿tú padre lo sabe?- la señora miró a sus alrededores con una expresion de preocupación y susto, como si esperara que alguien aparezca -No necesito pedir su permiso para venir a verla, vine por mi cuenta, ellos son...- -¿Puedo abrazarte?...- Sam

