— Buenos días. — dijo al tiempo que comenzó a caminar hacia su habitación. — Buenos días Tina. — Ezzio fue el primero en saludarla y la joven dejo un beso en su mejilla de forma natural. — Buenos días. — escucho casi a coro por parte de los demás, algo que le provoco una pequeña sonrisa, aun así, dejo un beso en cada mejilla antes de ingresar en su cuarto, uno que aún no había estrenado. Se tomo su tiempo en el jacuzzi, dejando que cada chorro de agua aflojara sus músculos, definitivamente no tendría que haberse esforzado tanto la noche anterior, pero se sintió bien, las acrobacias en tela era una pequeña pasión que pocos conocían de la castaña, mientras secaba su cuerpo observo el teléfono móvil que descansaba sobre la gran cama, tomo la nota que estaba sobre él y la leyó con una sonri

