Capítulo 5: Los Ángeles Al llegar al aeropuerto de Minnesota, el chófer detiene el vehículo frente a la terminal de salidas internacionales. Sin mediar palabra, descarga la pequeña maleta de mano y se marcha, dejando a Gildris sumergida en un mar de viajeros. El ruido de las maletas rodando sobre el granito y el murmullo constante de las despedidas la marean. Camina hacia la recepción con el pulso acelerado, apretando el sobre que contiene su boleto. Cuando llega a la taquilla, la empleada apenas levanta la vista; el estatus de "clase ejecutiva" parece actuar como un pase de invisibilidad ante cualquier pregunta incómoda. Verifica el código y le devuelve el comprobante con una sonrisa mecánica. —Pase a la sala A, por favor —indica la mujer—. El abordaje comenzará en breve. —Muchas graci

