Después de la conversación tan profunda acerca de su exnovio me sentí más relajado, pero eso no significaba que dejara de lado lo que en realidad hacía en América, yo tenía una misión de la cual mis superiores esperaban resultados, yo estaba en Nueva York para cazar y eso es lo que estaba haciendo, lo que había hecho desde que decidí ir detrás de los malos, lo que no me esperaba es lo que sentí cuando estábamos hablando de él. En un principio la idea era proponerle que volviera con él con todas las consecuencias, con la excusa de ver hasta donde quería llegar, pero no pude, esa mujer se estaba metiendo en mis neuronas sin consentimiento y eso era para sentir miedo, a un tipo como yo, que hacía de la vida un escape todos los días. Así que cuando me dio la bienvenida a su ático quise disimu

