Capítulo 34. Una extraña reacción que los puso más cerca de lo que esperaban. Maximiliano no se movió hasta sentir que su cuerpo había dejado de reaccionar. Solo en ese momento soltó a Gianice. Ella se levantó para escuchar los elogios de los transeúntes... -- Se nota que son recién casados – decía uno. -- Se ven tan lindos así... pero deberían aguantarse hasta estar a solas – decía otro. -- Este lugar no es para mostrar sus obscenidades – se escuchó también desde lejos. El rostro de Gianice estaba tan avergonzado que no sabía dónde esconderse. Maximiliano lo notó y la atrajo hacia él una vez de pie... -- Sera mejor que te controles mujer... ahora eres mi esposa. No pienso permitir que sigas hablando con tu amante – ella se sorprendió al oírlo. -- ¿Amante? – le preguntó y miró hac

