Renato llega a casa de sus padres, estaciona el auto y cuando está por bajar suena nuevamente su celular, mira y cuando ve que es Kiara lo apaga directamente y lo guarda en la puerta del auto y entra en la casa. — Mi amor, por fin llegas, dice Soledad mientras lo abraza fuerte. Estás bien, mírame aunque creciste y seas adulto, mamá te conoce. ¿Cómo te sientes? A él se le cristalizan los ojos, siente un nudo en la garganta y una opresión en el pecho. Renato mira a su padre y lo ve molesto, pero no puede decir nada, no le salen las palabras. — Renato, te desconozco, yo te crié como un gran hombre, que sabe enfrentar los problemas, no para huir como un cobarde, no puedo entenderte y cuando lo observa, Renato está sentado en el sillón y parece como un niño cuando su padre le llama la aten

