Mikeila El incesante pitido de una alarma insiste con irrumpir mis sueños. Solo deseo tener un maldito martillo para apagarla. El brazo de Blaine se cierne sobre mi cintura y su cabeza descansa sobre la curva de mi cuello. Su respiración es pausada, señal de que parece tener un sueño pesado. Si, dormí con Blaine, obviamente. Pero solo eso. Su estado anoche no era el mejor, debo aclarar. Sin embargo él no tiene por qué saberlo aun. Me levanto de la cama acomodando uno de mis senos dentro del sostén, debido a su tamaño tienden a escaparse de vez en cuanto. Miro a Blaine durmiendo pacíficamente, maldito tenista suertudo que pudo tener una de mis bubis en sus manos y opto por "respetarme". A pesar de que sus brazos me apresaban él no me toco de ninguna otra manera. Me siento inesperadame

