Mikeila No sé si admirar o censurar mi capacidad para ocultar lo que siento, Elizabeth echaría fuego por los ojos si me viese ahora. Me encuentro junto al depredador en el centro comercial, fingiendo una interesante charla. Y aclaro que fingiendo ya que no he hecho más que lanzar comentarios quejumbrosos sobre la obra de la que soy parte. Blaine se ve tan calmado y predispuesto. Mientras tanto yo quiero lanzarme a su cuello y arrancarle las pestañas por mujeriego. Calma Mikeila, calma. No sabes exactamente que hacía en casa de Suzanne. Si claro, quizá y hasta tomaban el té. Quiero prestar atención a lo que sea que esté hablando y concentrarme en mis quejas pero no puedo. Esta tarde cuando salía de la consulta de la Dra. Sullivan lo vi entrando al edificio donde yo me encontraba. Como

