James deseaba que en ese momento fuera otra persona que lo hubiera golpeado, para responderle de la misma manera, e incluso peor, pero es su padre y no puede faltarle el respeto aunque quisiera. Charlotte está impresionada con la situación tan caliente, además de aquella mirada fulminante que el señor Brown le dió a ella antes de marcharse junto a Antonela. —¿Estás bien?— pregunta ella con su voz temblorosa pero, James la ignora, se marcha a su despacho dejándola sola mientras que el niño deja de llorar, pero como toda madre, se preocupa más por su hijo, así que tomó la decisión de irse a su habitación para calmar al bebé. A los minutos, el bebé se ha dormido, aunque le costó pero la técnica de ella acostarse boca arriba y poner al bebé en su pecho para que sienta su calor le ha func

