—Preciosa no notaste algo extraño en Ali— Roberto quería estar seguro de su pensamiento, era como verse a él mismo de adolescente, pero con cabello n***o, Beatriz que se estaba alistando para irse a trabajar con su esposo, se quedo pensando, pero no, ella no noto nada extraño en el joven. —No amor, no vi nada extraño en él, ¿tú sí? — Sería mejor dejar sus pensamientos a un lado y no preocupar a su esposa. —Solo que es muy pequeño para su edad, además que creo que es valiente para estar cerca de esos animales endemoniados— —Creo lo mismo es un chico valiente, y su tamaño también me preocupa, le diré a Luigi que le recete unas vitaminas, ahora ayúdame con el cierre del vestido por favor— Roberto se acercó y subió el cierre poco a poco, le encantaba sentir el olor natural de su es

