Olivia: Después de nuestro improvisado polvo rápido, Xavier se fue al despacho de su padre y yo salí a tumbarme en la piscina. Estaba tumbada al sol, leyendo el último libro que me interesaba, cuando una sombra alta se proyectó sobre mí. Levanté la vista, y casi me di un respingo cuando vi a Christian de pie sobre mí. —Hola Olivia. ¿Podemos hablar? —Eh... Claro. Me senté, tomando la manta que había bajado conmigo y me la puse. —¿Qué pasa? —pregunté, apoyando mi libro a mis pies. Respiró profundamente, pasándose una mano por el pelo. —Quiero disculparme por los comentarios groseros que hice. Eso estuvo completamente fuera de lugar, y no quise decir ninguna de esas palabras que dije —dijo en voz baja. —¿Entonces por qué lo dijiste? —Estaba celoso.

