El sol me da en la cara y suspiro, el dolor no se ha ido por completo, pero aún así, me siento mil veces mejor que en los últimos meses. Es la primera vez en mucho tiempo, que puedo despertar por mi propia decisión y sin golpes, agua helada o algo similar y que, además, no me siento peor que cuando desperté. El estirarme hace que todos y cada uno de mis huesos crujan, mas no de mala manera, no sé cómo explicarlo, sin embargo, es una sensación casi placentera. Me quedo recostada por unos minutos, recordando y sintiéndome feliz de que por fin soy libre, no obstante, no puedo evitar la piedra en mi zapato que es el tema de Ayrrick. ¿Qué voy a hacer con él? Dicen que el que es traidor una vez, lo es siempre, y no me traicionó solo a mí, sino también a su familia, lo que, a pesar de que es po

