Veo sus ojos verdes después de cinco años. Mi corazón se detuvo por un segundo, lo sé. –Dylan Smith. –Wow, es un placer conocerte, C.M. Digo, Dylan– tosió nerviosamente mis ojos siguen pegados con C.M. –. Ella es Madison Bonnet, editora. –Un placer– me acerco a ellos. Saludo al publicista estrechando su mano. Desvío mi mirada hacia Dylan, sin nada más que una sonrisa en nuestros rostros, estrechamos nuestras manos, toda una corriente de energía llegó a cada esquina de mi cuerpo. –Pueden tomar asiento, ¿les ofrecemos algo de tomar? –Agua está bien, gracias. Tomamos todos asiento, me desconecté por completo. Escuché hablar a David queriendo agradar, pero ni yo, ni Dylan estábamos escuchándolo. Se ve… wow. Está usando lentes, su cabello está más largo de lo que recuerdo, sus faccion

