–¡Idiota! ¿Qué es lo que te sucede?– Exclamó Theo levantándose mientras limpiaba su nariz sangrante. Dylan me hizo hacia atrás y avanzó hacia él. –No quiero que te vuelvas a acercar a Madison. ¿Me entendiste? –Aw, ¿ella no te dijo que me deseaba? –¡Ni en tus sueños, idiota!– exclamé antes de tomar a Dylan del brazo para evitar que se le lanzara. Dylan me miró y su mirada se relajó de inmediato. Theo nos miraba pero no entendí su expresión, puede que sea el alcohol nublando su vista. Harry y Hamilton llegaron con nosotros y salimos de ese pasillo. –Chicos– pronuncié y Harry se detuvo a escucharme –. Erica vino conmigo. Antes de contestarme, Harry tomó su celular y revisó un mensaje. –Tranquila, ya está con Hank. Salimos de la casa y subimos a la camioneta en camino a la casa de

