Se le ponía tembloroso el cuerpo nuevamente admirarse lactomin y pensar que allí dentro había un pequeño creciendo, un señor que para muchas mujeres ahora mismo se convertía una pesadilla para su persona. No podía similar que algo así realmente pudiera estar pasando. Pero cómo le había mencionado esa mujer llamada Sofía, tampoco tenía que precipitarse a un hecho que no era cierto todavía. Así que se aferraba a la duda que finalmente giraría a un rotundo no y la confirmación de un embarazo quedaría simplemente dentro de su cabeza, siendo un mal sueño nada más, un pensamiento vacío. Cuando Laura menos lo pensó, comenzó a sonar su teléfono por lo que se sobresaltó repentinamente ante la llamada inesperada y miró el remitente, al darse cuenta de que era Marylin, le contestó. —Hola de nue

