ANNA KALTHOFF El jet aterriza en Múnich, siendo ya de noche. Salgo de él y, detrás de mí, viene Klaus. Camino hacia donde Hans nos espera en la pista, junto con otras personas que se encargarán de llevar el cuerpo de mi padre a una funeraria. —Anna, das mit deinem Vater tut mir so leid. Du weißt, dass du bei allem auf mich zählen kannst —me dice Hans, acercándose y dándome un abrazo. (Anna, siento mucho lo de tu padre. Sabes que puedes contar conmigo para lo que sea.) —Danke, Hans. Ich weiß wirklich zu schätzen, was Sie tun. (Gracias, Hans. Aprecio mucho lo que estás haciendo.) —Die Beerdigung ist für 16:00 Uhr geplant —comenta. Y el corazón se me contrae al escuchar aquello, porque significa el adiós para siempre. (El sepelio está programado para las 4 de la tarde.) —Nur

