April González: Cierro mis ojos con fuerza al escuchar como se abre una puerta. Literalmente no quepo en la quema de Noah, que está durmiendo plácidamente sin darse cuenta de que su podre lo dejo en su cama. Mi corazón empieza a latir rápido al recordar como sus manos calientes buscaban la forma de piel, su voz ronca y su respiración en mi oído. Creí que iba a ceder cuando se debilitaron mis rodillas, gracias a Dios me tapé rápido. Escucho como Domenech abre las gavetas con sumo cuidado para luego escuchar como abren y cierran la puerta. Abro los ojos con lentitud cuento hasta 360 y me giro para encontrarme sola en el cuarto. Hoy aprendí que si expreso lo que siento no me llega a dar el ataque de pánico. Antes creía que podía soportar cualquier cosa, hasta cuando mi exnovio rompió conmig

