Javier. Si a comienzo de año me hubieran dicho que estaría subido a una escalera colgando una piñata de un perro azul y uno de un perro naranja y con personas que no conozco pero a medida que llegan mirándome mal, me hubiera reído con muchas ganas. —AHI AHI, QUEDÓ RE BIEN. —bajo sonriendo porque quedaron re bien—. Bien, eso era lo ultimo. —Si que son muchos. —Un montón, en el baby shower de Basti le digo a Oddi, elije los mas cercanos. —vamos hacia la barra donde hay unos chicos picando y pelando fruta donde van a dar batidos, mucha gente dando vuelta preparando y sirviendo las cosas, esto mismo vamos a contratar para mi hijo—. La cosa que me dice, no hay mas cercanos, somos todos cercanos y fueron un montón de tarjetas enviadas. —¿Pero no se envía solo a los que tienen niños?. —Ni s

