Harley. Una semana después. —Hola, buen día. —Buen día, ¿Sola?. —No, mesa para dos por favor. —Bien, —el chico mira todo el lugar—. Tenemos ahí en medio... O allá atrás al lado del baño. —Esa de aca por favor. —Puedes pasar, cuando llegue tu compañía les llevamos la carta. —Gracias, muy amable. —me siento sacado el celular de la cartera y la cuelgo debajo de la mesa en los ganchitos para seguridad, miro hacia la entrada cuando la veo a Oddette venir, con vestido que enseña la panza, saquito y cartera. —Hola. —Hola. —se sienta super seria y la verdad que no me gusta nada estar asi con ella—. Ya traen la carta. —Hubieras pedido, asi me voy rápido. —Con los embarazos tus gustos cambiaron. —Y bastante. —pedimos cosas rápidas, café y porciones de torta, nada elaborado—. Bueno, ¿Qué

