Kai. Martes, 24 de Octubre de 2017. Nunca paraba de pensar en lo que había sucedido esta mañana con el pequeño, ¿yo realmente le importaba? ¿Yo le gustaba? No paraba de pensar en muchas cosas. Y aunque no me dejó llevarlo al instituto, antes de irse me dio un dulce beso sin pedírselo ni nada parecido, dejándome jodidamente enamorado y un poco confundido. Ya que si me trataba así, yo le gustaba... también... ¿no? La última clase, por fin había terminado, ya podía irme a ver a mi pequeño. Estaba realmente agotado, estudiar psicología no era demasiado fácil que digamos. Además, el enorme camino que debía recorrer para llegar a la universidad era realmente tedioso, ya que mi universidad quedaba a las afueras de Lawndale, en la ciudad Luminica. Lawndale se caracterizaba por ser un pueblo peq

