Cody. Martes, 24 de Octubre de 2017. Kai me besaba de una manera desesperada y hambrienta, y yo obviamente respondía de igual manera al beso. Sus labios encajaban perfectos a los míos, como si estuvieran destinados a estar unidos. Todo era un sin fin de pura excitación. Y el agua de la regadera mejoraba la escena, ya que nos recorría cada parte del cuerpo, relajándonos a tal punto de la excitación de nuestros calientes cuerpos. Por desgracia nuestras bocas se separaron por falta de aire. Los dos nos miramos a los ojos y yo me sonrojé, aún no me acostumbraba de todo a la mirada picaramente penetrante de Kai, por lo que desvié la mirada a lo cuál recibí un apretón en mi culo por parte de Kai, algo que me hizo gemir como perra en celo y cerrar los ojos al mismo tiempo. - No desvíes la mira

