Hikaru lleva un rato despierta viendo a Dominic, el a un permanece dormido, ella aún tiene sueño, pero la música no la deja dormir. Para algunos tal vez es algo raro, pero para ella es normal, el ver en música sentir la música, como en este momento notas seductoras, notas de amor, notas que acarician la piel fluyen por su mente. Quiere seguir recostada un rato más, pero sabe que si no plasma lo que siente en ese momento no podrá descansar. Así que con cuidado sale de la cama y se pone una de las camisetas de Dominic, busca por el lugar y encuentra la biblioteca de él, encuentra una impresora y varias hojas blancas. Las toma entre sus manos, regresa hacia la sala y con la vista de la ciudad, empieza a escribir poco a poco las palabras que salen de su corazón. Después empieza con las no

