Nos encargamos de dejar a Ismael en la entrada de un centro de salud, obviamente dejé en la entrada a un grupo de mis escoltas al pendiente de lo que él pudiera hacer al salir de allí. No le dije nada al respecto porque me convenía más saber sus movimientos a distancia, necesitaba saber si de verdad todo lo que sucedió mientras estuvimos en el granero no era más que una simple manipulación de esa maldita mujer y quien sea esté detrás de ella o de él mismo. Solo dándole la libertad de andar solo, sin que sea consciente de la presencia de uno de mis hombres o la mía, él podría sentirse libre o tener la sensación de estarlo, mientras que yo podría determinar qué tan cierto pudiera ser todo lo que me dijo, incluso la conversación que tuvo con la mujer durante la llamada que se dio en frente de

