Catorce horas de viaje nos tocó recorrer para llegar hasta el pueblo donde le indicaron a Gelys que vivía la muchacha causante de mi desgracia, la mujer que aparecería para desgraciarme en los dos únicos puntos centrales de mi vida, no solamente logró afectar mi salud con la locura que hizo sino que también destruyó una parte significativa de la vida que estaba comenzando a construir y que inconscientemente comenzaba a disfrutar. La noche anterior al darnos cuenta que ninguno teníamos señal en los teléfonos móviles, tal como lo propuse nos detuvimos en un paraje para confirmar que sí, que en todo el trayecto que habíamos recorrido y buena parte de él no habían sistema de comunicación móvil, solamente satelital; por lo que las personas que tenían conexión en esas partes era porque gozaba

