—Hermano, ¿Sabe que olvidamos antes de venirnos? —Le pregunté a Aleskey que es al que tengo cerca. —No, ¿Qué pasó? —Jorge, hermanito, salimos tan distraídos que olvidamos que Gustavo debía traérselo. —La verdad que sí. —Maestro —Le hablé a Gustavo que tomó asiento un rato en la sala de estar de su casa para reposar antes de decidirse a subir las escaleras. —Dígame, mijo. —Repósese para que llame a Jorge, olvidamos avisarle —Le recordé. —La verdad que sí. —Tómese su tiempo, aquí esperaremos hasta que se acueste en su cama para irnos —Le dije y seguí tomándome el café que el ama de llaves nos entregó. Según el plan que habíamos establecido, esperamos a que llamara a Jorge para salir de regreso a casa, lo cual ante el nivel de desconfianza que tenemos amerita que verifiquemos que c

