«¡Wow!» Exclamé cuando reaccioné. Miré a mi alrededor y pude darme cuenta que me había desmayado, la sensación al despertar es peor que la que antecedió al desvanecimiento. No siento deseos de levantarme de la cama, pero el malestar es tal que me obliga a buscar la manera de ir al sanitario. Di varias respiraciones profundas, buscando pasar la sensación de vértigo y además los espasmos del estómago que amenazaba con dejarme en la nada pues al no tener nada que expulsar, me sentía morir. Miré el reloj y con curiosidad comprobé que había pasado una hora desde la que recuerdo estuvo Leroy aquí en la habitación; y luego, así sin más me desvaneci en la nada. Por lo menos los rayos del sol ya estaban mostrando que deslumbrarían al más casto el día de hoy. Sabiendo que quedarme en cama n

