Después que Ingrid se encargó de destilar todo el veneno que le provocó lo que suponemos fue la pelea del siglo con Saúl, la acompañamos a la casa de Ales, estuvimos un rato allí compartiendo mientras llegó al hora de ir al Night Club, me tocó llamar a Diego para que llamara al personal, y contrata una cuadrilla de limpieza especial para que hicieran mantenimiento del Nigth Club en una hora. Mientras organizaba todo para abrir esta noche desde la distancia, recibí otra llamada del escolta, quien me confirmó que, en efecto, Akais compró la casa, y de inmediato me envió el restos de la información que le había exigido. Esta noticia me dio total tranquilidad porque fue la confirmación de que sí había decidido abandonar el convento, y tal vez con ello la vida religiosa, lo que pudiera repres

