—Hermanito, buenas noches — Escuché detrás de mí la voz de Malcolm. Ya había anochecido, Anthony Saúl decidieron ir al cafetín por algo de tomar; mientras tanto, yo decidí esperarlos aquí en la sala de espera. Akais seguía dormida. —Hey hermano ¿Qué pasó? ¿Cómo te fue? —Le pregunté girando levemente la cabeza para mirarlo a la cara. —Aquí está lo que me pediste —Anunció y al mismo tiempo me hizo entrega de dos maletas grandes y una pequeña—. Como dijiste que sería en directo para su casa, Ingrid estimó que era mejor guardar todos sus objetos personales. — Ay Dios olvidé decirte que solamente era la maleta pequeña pues ella y yo acordamos que iba a dejar esa ropa allí en la casa de Alex como eventualmente siempre nos tocará volver que es mejor viajar sin nada acuérdate de lo que hacem

