NARRADOR OMNISCIENTE: Los días que siguieron previos a la boda fueron una locura. Prácticamente ninguno tuvo tiempo para sentarse a hablar como bien lo habían hecho días anteriores, o como es su día a día. Tanto Akais como el Leroy, se vieron tan sumergidos en los preparativos previos a la boda que pese a que la relación que ellos mantenían no era la de una pareja como tal, apenas sí pudieron lograr mayor comunicación que superara a un saludo o una despedida. Cuatro días fueron prácticamente nada para el cúmulo de preparativos que tuvieron que desarrollar. Akais, sí bien más nunca volvió a manifestarse de forma abierta en contra del matrimonio, como al principio, en su interior mantenía la idea de que en algún momento pudiera volver a retomar su camino espiritual. No volvió a quedarse

