—Hermano, nos vamos —Le dijo Gelys a Malcolm cuando por fin nos decimos acercar a la mesa—. A nosotros nos queda camino por recorrer, estos dos están cerca de casa. Akais se puso de pie apenas Malcolm lo hizo. Volvió a adoptar su actitud seria de hace rato. —Bueno, nos vemos —Dijo Malcom dirigiéndose a Akais—, termina de pasarla bien y recuerda lo que te recomendé, no todo es tan malo en la vida, pese a que estés lejos de tu ambiente, trata de adaptarte al nuevo mundo, si te resistes sufrirás más —Escuché que Malcolm le dijo. La vi que asintió en un movimiento de cabeza. —El hermanito parece, pero no es tan malo —agregó Malcolm dándome un abrazo y sonriéndose—. Vamos, pues. Los tres nos movimos para darle la espalda a Akais y ahora soy yo el que lo está abrazando sorprendido. —¿Qué

