Anteponer la razón por no herirla

3241 Words

No sé qué es peor si el ardor de las heridas recién tratadas por ella o el ardor del deseo tremendo que llevo días contenido para no asustarla. No sé qué hacer, no sé como tratarla. Esta maldita inexperiencia con mujeres como ella me jode. Mi mayor deseo es arrasar con tanta pureza, tragármela como el mejor whisky, de un solo sorbo y luego volver a disfrutarla paso a paso. La duda me corroe. Terminó de joderme su bendita necesidad de ayudarme cuando yo nunca he necesitados de esto. Un hombre como yo que se conoce las calles, las actitudes de todo el mundo, e incluso creyó conocerse de memoria a todas las mujeres, aquí con ella aparentemente tan dispuesta, no sé cómo actuar. «Ja, ja, ja, ¡Qué irónica es la vida! Ahora soy yo el que duda» Pensé mirando sus esplendidos ojos, sus labios

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD