—La verdad que sí —Adujo Gelys con cierto desconcierto en el tono de su voz—, lo que me acabas de decir da mucho que pensar, y tienes razón al impedir que ella no entre en contacto con él si él está tomando esa actitud. Entonces ¿Qué carrizo va a estar buscando ella estar al lado de él si lo que va a recibir, tal vez sea indiferencia? porque supongo que no tiene los pantalones para decirle cuatro vainas para alejarla de él —Comentó Gelys de una manera bastante acertada. —Ese hombre no puede Ni con su alma qué le va a estar diciendo él va a caer aunque te aseguro que si le dices esas cuatro vainas en el tono de voz que tiene ahorita que lo que demuestra es más debilidad que fuerza acá dice paraliza —Aduje serio. Guardé silencio por un buen rato, pese a que Gelys continuada todavía del otr

